Tres pantallas y 20 temas integran el espectáculo ´Hijo de la luz y de la sombra´
JUSTO BARRANCO - Barcelona - 01/07/2010
"Bienvenidos al picnic", bromeó ayer Joan Manuel Serrat al presentarse ante los periodistas que le esperaban en los jardines del Teatre Grec. "Esto parece más un picnic que una rueda de prensa", sonrió ante la perspectiva de la vegetación y el incansable sol. Pero, flanqueado por el alcalde de Barcelona, que no quiso dejar pasar la ocasión, rápidamente entró en materia, de nuevo con cierta guasa: "No sé si habrán leído alguna cosa de este proyecto, lo explicaré un poco". El proyecto al que se refiere Serrat es su último disco, Hijo de la luz y de la sombra (Sony), en el que pone nuevamente música a la poesía de Miguel Hernández después de haberlo hecho ya en 1972, convirtiendo en himnos temas como Para la libertad o Nana de la cebolla. Un proyecto que no es sólo discográfico: las canciones del disco tienen videoclips realizados gratis et amore por realizadores que van desde José Luis Cuerda hasta Bigas Luna, Isabel Coixet, Jaime Chávarri, Imanol Uribe o Montxo Armendáriz. Un proyecto que, por fin, llega físicamente a Barcelona, al Teatre Grec, del 5 al 9 de julio, con buena parte de las entradas vendidas. ...
El cantautor Joan Manuel Serrat ofrecerá este domingo en el Festival de Peralada un concierto dentro de su gira 'Hijo de la luz y de la sombra', un proyecto sobre los versos de Miguel Hernández.
El recital contará con tres pantallas que proyectarán imágenes de vídeos de realizadores como Isabel Coixet, José Luis Cuerda, Jaime Chávarri y Montxo Armendáriz; una aportación altruista que los directores hicieron al montaje de Serrat por petición del artista.
Las proyecciones se inician con la imagen de una bandera negra y roja --"no tiene nada que ver con la de la CNT"-- que Serrat descubrió en Latinoamérica. Arranca así un recorrido por la poesía y la vida del poeta, que aunque no es estrictamente cronológico, si que emana "el perfume del tiempo", según Serrat.
Desde los versos de la infancia y la amistad --'Del ay al ay por el ay' y 'Dale que dale'-- hasta las poesías de la guerra, la cárcel y la muerte --'El rayo que no cesa', 'El mundo de los demás'-- Serrat repasará las canciones de Hernández en un escenario de sobras conocido.
De hecho, el director del festival, Joan Maria Gual, aseguró en la presentación del programa de este año que Serrat ya tiene "un plegatín en el escenario", donde se queda cada año para cantar al siguiente, comentó Gual por la asiduidad con que programa al cantautor.
El cantautor ofreció un concierto de poemas de Miguel Hernández en el Camp de Mart. Y, como ya viene siendo habitual, no decepcionó a su fiel público tarraconense
LAIA RIVEROLA | 24/07/2010 22:29
Serrat tiene al público de Tarragona muy bien acostumbrado. Por eso, ayer cautivó de nuevo a los seguidores que le son fieles en estas tierras.
Serrat ofreció anoche su más personal e íntimo homenaje al poeta Miguel Hernández con motivo del nacimiento del escritor y para renovar su propio repertorio musical. Hijo de la luz y de la sombra es el último trabajo de Joan Manel Serrat, y ayer lo presentó en el Camp de Mart. Este disco llega 40 años después de que Serrat publicara su primer trabajo dedicado al ‘poeta del pueblo’.
El concierto se acompañó de una serie de montajes audiovisuales realizados por directores como Manuel Gutiérrez Aragón, Isabel Coixet o José Luis Garci, que actuaron a modo de un más que apropiado decorado.
Mucho ha llovido desde que, en 1969, Serrat hiciera su primera actuación en Tarragona, concretamente en el Teatre Tarragona, donde presentó su disco de poemas a Antonio Machado. Sin embargo, su vinculación con esta ciudad empezó cuando el cantautor inició sus estudios en la Universitat Laboral.
Serrat siempre ha mantenido una relación especial con la ciudad, pero también la ciudad la ha mantenido con él, puesto que el éxito de sus actuaciones aquí está siempre asegurado. Y ayer pudo volver a comprobarse.
Serrat no mostró ni un atisbo de cicatrices de ningún tipo a raíz de los dos cánceres ya superados. Además, su voz continúa igual de fuerte que de costumbre.
La gira de Hijo de la luz y de la sombra acabará en Orihuela a finales de octubre para conmemorar el nacimiento del poeta.
El cantautor rinde homenaje al poeta de Orihuela en un recital lírico e intimista
F. FRANCO - VIGO Serrat íntimo en un espacio abierto. Serrat, rotundo en su voz, que llenó el aire de afectos. Lleno total, anoche, en el anfiteatro pétreo y gratuito; y casi total en las sillas, aunque, un día antes, fuera imposible ya conseguir en ellas asientos. En el concierto del catalán anoche en Vigo, público desde los veinte en adelante; más bien ya cumplida la treintena, aunque en las gradas se vieran, entremezcladas con un gentío adulto, caras más juveniles. "Me llamo barro, aunque Miguel me llamo / barro es mi profesión y mi destino...", se oyeron en off esos versos del poeta de Orihuela. Y se oyó después la voz del cantautor en la distancia, que se hizo presente saludado por una descarga de aplausos, que se convirtieron en eco trepidante al final de su primer tema. Pero avisó Serrat: "No admite este concierto otras canciones que las de a Miguel Hernández dedicadas". Entonces, se escuchó un "¡oooh!", de disgusto, que se extendió a lo largo de las gradas. "Llego con tres heridas", la canción con que cerraba aquel ya mítico disco de 1972 dedicado al poeta, acompañó su entrada en el escenario. "Uno de aquellos", el poema que abre Hijo de la luz y de la sombra, su último disco, de 2010, le sirvió de despedida. En medio, todo un canto poético que habla de amor, de miseria, de pasión, esperanza, sensualidad, compromiso... Serenidad Más de una hora y media de composiciones bien ajustadas, interpretadas con una serenidad apabullante, exquisitamente arregladas y seleccionadas con tal acierto que convirtieron al concierto en un recorrido literariamente amplio por la vida del poeta, desde la obra de juventud ("La palmera levantina") a la época más creyente de los "Silbos", para acabar con un poema de "Hijos de la luz y de la sombra". Cien minutos consagrados exclusivamente al poeta del hambre, la guerra, la cárcel y el aire de Levante. Y, si Serrat canta, declama, además, versos del oriolano en la presentación de cada canción. Hay quien se ha atrevido a calificar como "auto sacramental" este singular concierto, por su hondura, su belleza, su encantamiento. Y no anda, metafóricamente, errado. También el aire de Castrelos se entrecruzó de sentimientos diversos. Si con "Niño Yuntero" estremeció, hubo emoción sobrecogida con la "Elegía a Ramón Sijé" o la "Nana de la cebolla", vibraciones inexplicables al cantar "Para la libertad"... Nunca en sus actuaciones anteriores elaboró una dramaturgia como en ésta ni quizás consiguió tanto dramatismo. ¿Se erizaba la piel? Se erizaba muchas veces la piel al oírlo con esos cinco músicos redondos que lo acompañaban en escena, igual que sus interpretaciones contaron con el apoyo de videoclips relativos a la poesía de Miguel Hernández, filmados "gratis et amore" por directores de prestigio del celuloide como Manuel Gutiérrez Aragón, José Luis Garci, Isabel Coixet, Imanol Uribe, Sergio Cabrera, Bigas Luna... Fue como una liturgia en la que hubo cánticos, rituales, participación, misterio, trascendencia... Volvió Miguel Hernández en sus canciones. A flor de piel. Erizando la epidermis de la gente, llenando el auditorio de sus palabras de fuego.
Un imaginativo montaje visual repasa aspectos de la vida del poeta sobre la música del nuevo disco
El cantautor interpreta los poemas de Miguel Hernández
Un público entusiasta recibió en Viveros al cantautor catalán puesto en pie cuando salió al escenario interpretando 'Tres heridas', uno de los poemas de Miguel Hernández que musicó hace 37 años en su primer álbum dedicado al poeta oriolano. No quedó ni una butaca libre. Agotó las 4.000 entradas puestas a la venta.
Para evitar decepciones entre quienes esperaban oír los temas clásicos, Serrat advirtió que este era un concierto exclusivamente con canciones de Miguel Hernández, tanto del primer como del segundo disco, realizado con motivo del centenario. Irónicamente, dijo que en una próxima actuación cantará sus temas de toda la vida, e incluso hará un sección de "discos dedicados". Así, fue desgranando una veintena de canciones, acompañado por seis excelentes músicos, entre los que estaba su inseparable Ricard Miralles al piano.
Gran parte del público tarareaba las canciones, especialmente las del pimer disco del poeta. El momento de mayor emoción entre el público fue cuando llegó el turno de 'Para la libertad'.
Técnicamente el concierto fue perfecto, tanto en iluminación como en sonido; y la voz de Serrat sonó como si no hubieran pasado 45 años desde que se subió a un escenario (mucho mejor que hace un año en Burjassot). Demostró anoche que mantiene una buena voz a sus 66 años y tras haberse sometido el pasado mes de marzo a una operación en la que le extrajeron un nódulo pulmonar, razón por la cual tuvo que posponer algunos conciertos de la gira.
Serrat presentó a Miguel Hernández con un montaje renovado en el que el recorrido es visual y pasea por el amor, la amistad, la guerra, la cárcel y la muerte a través de las piezas audiovisuales encargadas a realizadores como Isabel Coixet, José Luís Cuerda, Montxo Armendáriz o Manuel Huerga.
La gira que inició el cantautor en Elche el pasado 23 de abril, finalizará en Orihuela el 30 de octubre, día del centenario del nacimiento de Miguel Hernández. De Valencia no se fue sin dirigirse a su entregado público con unas sentidas palabras: " Espero que la vida os trate tan bien como me habéis tratado a mi".
La actuación del cantautor catalán se convierte en el concierto más multitudinario de la Feria de Julio
ÁLEX SERRANO VALENCIA Una de las obras más conocidas de Miguel Hernández, Viento del pueblo, fue publicada en Valencia en 1938. Los versos del poeta, que no pudo volver a la capital del Turia cuando lo pidió tras la guerra —quería ir a un sanatorio en Porta Coeli donde curarse de sus problemas respiratorios—, se escucharon de nuevo anoche en Valencia de la mano de Joan Manuel Serrat, que presentó su nuevo trabajo, Hijo de la luz y de la sombra, en los Jardines de Viveros. Horas después de haber recibido en Bilbao el Premio Nacional de Música Moderna, el cantautor catalán trajo de vuelta al poeta a Valencia. Hernández le tenía un cariño especial, como demostró en el poema que le valió su primer premio —en Elche, a nivel local, en 1931—, Luz...pájaros...sol...: «Para cantar, Valencia, tu hermosura,/no empeño el arpa de oro/que Apolo tañe con experta mano;/son el gitarro mor/que el áspero huertano...». Los versos del poeta llenaron los Jardines de Viveros, abarrotados para la ocasión. Fue quizá el concierto más multitudinario de la Feria de Julio, en una ciudad que siempre acoge al cantautor con los brazos abiertos. «Ahí está, ahí está», susurran cuando aparece al lado del escenario. Y eso que aún no ha abierto la boca. En la voz de Serrat, los versos de Hernández reviven, si es que alguna vez estuvieron faltos de vigencia. La voz tambaleante, desgarrada, profunda de Serrat suena a campo y a pobreza, a noches bajo las estrellas y a dolores mitigados. No podría haber imaginado el poeta oriolano mejor manera de cantar su Elegía a Ramón Sijé. En esos terrosos derroteros se mueve todo el concierto. Cada poema-canción viene acompañado de un corto, y algunos precedidos por prosas hernandianas magistralmente recitadas. Comienza a hacer fresco en Viveros, pero nadie se mueve. Hay gente de píe, parejas abrazadas. La atmósfera es especial. La apoteosis llega con Para la libertad, el himno de la transición. El concierto acaba con un bis, Del ay al ay por el ay, y la pareja Serrat-Hernández logra que Valencia vuelva a respirar poesía.
El escritor Rafael Sánchez Ferlosio, el modisto Manuel Pertegaz y el cantautor catalán Joan Manuel Serrat fueron algunos de los 28 galardonados este martes con los Premios Nacionales que anualmente entrega el Ministerio de Cultura.
Los Príncipes de Asturias presidieron la ceremonia de entrega, celebrada en Bilbao, y en la que Sánchez Ferlosio recogió el Premio Nacional de las Letras y el escritor vizcaíno Kirmen Uribe el de Narrativa, por su obra en euskera Bilbao-New York-Bilbao.
Sánchez Ferlosio recogió el Premio Nacional de las Letras, y Kirmen Uribe, el de Narrativa El Premio Nacional de Moda fue para Manuel Pertegaz, quien diseñó el traje de novia de la Princesa Letizia, con quien ha mantenido unas palabras mientras le entregaba el premio.
El cantautor catalán Joan Manuel Serrat ha recibido el premio de Músicas Actuales, una de las dos nuevas categorías de esta efición junto al de Teatro para la Infancia y Juventud, que ha recaído Los Titiriteros de Binéfar.
Además, se han otorgado premios a José Antonio Escudero (Historia de España), Juan Carlos Mestre (Poesía), Reyes Mate (Ensayo), Paco Bezerra (Literatura Dramática), José Luis Moralejo (Mejor Traducción), Roser Berdagué (Obra de un Traductor), Alfredo Gómez (Literatura Infantil y Juvenil) y a Felipe Hernández y Bartolomé Seguí (premio conjunto de Cómic).
Marcial Pons Ediciones y Gadir Editorial han compartido el premio a la Mejor Labor Editorial, igual que Cuadernos del Sur y Cosmopoética se reparten el de Fomento de la Lectura, mientras Miguel Calatayud logró el Premio Ilustración.
María Bayo por su Interpretación y José Soler en Composición han sido distinguidos dentro de la categoría de Música, mientras que Jacinto Antón fue premiado en el apartado de Periodismo Cultural.
La Compañía de Danza Mal Pelo y Lola Greco fueron distinguidas en la categoría de Danza; Vicky Peña en Teatro; la Familia Popey en Circo y el fallecido Nacho Criado, cuyo premio ha recogido su hijo, por su labor en las Artes Plásticas.
En Fotografía ha recibido el premio Gervasio Sánchez; mientras que en Restauración y Conservación de Bienes Culturales la viceconsejera de Cultura de la Junta de Andalucía, Dolores Carmen Fernández, ha recibido el galardón por el programa Andalucía Barroca.
Los arquitectos Garbriel Ruiz y Grabriel Rebollo comparten premio con el Ayuntamiento de Alcalá de Henares (Madrid) por el Premio "Ciudades Patrimonio de la Humanidad" y Miguel Ángel Bernardeau recogió el galardón a la serie Cuéntame cómo pasó, premio de Industrias Culturales.
Joan Manuel Serrat presenta el sábado 26 de junio y el domingo 27 en el Teatro de la Maestranza de Sevilla su último trabajo titulado 'Hijo de la luz y de la sombra', una cita que finalmente tiene lugar después de que el cantautor tuviera que aplazar su visita a la capital andaluza --prevista para abril-- tras ser intervenido quirúrgicamente para extirparle un nódulo pulmonar.
El concierto El artista presentará a partir de las 20,30 horas las canciones de este álbum publicado en febrero, y en el que de nuevo canta a Miguel Hernández --ya le rindió tributo en 1972 con su primer disco de poemas hernandianos-- del que incluye 13 poemas, algunos de juventud como 'La palmera levantina', obras teatrales, 'Si me matan, bueno', o versos de 'Hijo de la luz y de las sombras'. Así, estas nuevas canciones junto a las ya musicadas en 1972 --'Nanas de la cebolla', 'Elegía a Ramón Sijé' o 'Llegó con tres heridas', entre otras-- conformarán un espectáculo musical, de una hora y media aproximada de duración, cohesionado mediante un guión teatral a modo de hilo conductor.
Para ello, Serrat estará acompañado por seis músicos, bajo la dirección al piano del maestro Ricard Miralles. Además, el espectáculo 'Hijo de la luz y de la sombra' --cuya gira comenzó en Elx (Alicante) el pasado 23 de abril-- será apoyado con pantallas y audiovisuales que se integran en el espacio escénico creado y diseñado para este concierto, todos realizados por "prestigiosos" directores de cine que se suman así al acontecimiento.