CAMBALACHE

Análisis, críticas y comentarios sobre discos y canciones de Joan Manel Serrat

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Juan Lauro
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CAMBALACHE

Lun Ene 19, 2009 1:37 pm

CAMBALACHE...

Con relación a la letra del tango Cambalache.......

Joan Manuel Serrat, decía esto:" hace algún tiempo, Enrique Santos
Discépolo escribió un
tango, que él tituló 'Cambalache'. Y dentro de la información que uno
tiene, que siempre es muy limitada y siempre muy particular,
'Cambalache' me parece una de las canciones que mejor describe este
siglo veinte difícil, complicado y marrullero que, queramos o no
queramos, nos toca transitar juntos. Seguramente por eso es que a mí me
gusta mucho cantarla..."

Por su parte el autor, hace como unos 30 años, escribía estos conceptos:

"Una canción es un pedazo de vida, un traje que anda buscando un cuerpo
que le ande bien. Cuando más cuerpos existan para ese traje mayor será
el éxito de la canción, porque si la cantan todos es señal de que todos
la viven. El drama no es invento mío. Acepto que se me culpe del perfil
sombrío de mis personajes, pero la vida es la única responsable.

El hombre se llena de obligaciones que lo empequeñecen para la lucha y
lo entristecen para la ambición y se va deshaciendo, enfriando. La vida
del hombre moderno, hermosa y trágica, es un juego de ilusión y de
agonía y que desgasta la esperanza, lo sabido, lo deseado, lo querido.

Hay un hambre que es tan grande como la del pan y es la de la
injusticia, la de la incomprensión. Y la producen las grandes ciudades.
Todas las grandes ciudades deben ser iguales. Grises. Y no por crueldad
preconcebida sino porque en el fárrago ruidoso de su destino gigante el
hombre de las grandes ciudades caza mariposas, de chico. De grande, no.
Las pisa. No las ve. No lo conmueven. Por eso Buenos Aires es una
hermosa ciudad para salir de gira.(Enrique Santos Discépolo, argentino)
"En esta vida lo importante no es lo que te ocurre sino cómo lo afrontas" JMS

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Victoria
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Re: CAMBALACHE

Sab Nov 05, 2011 5:28 am

Me llegó en un mail una explicación acerca de la expresión que menciona a la biblia junto al calefón que me pareció interesante, al menos yo no la sabía (no sé la fuente de la información, pero resulta bastante lógica) Y como es una de las frases emblemáticas del tango "Cambalache", pensé en dejarla aquí, no sin antes "bucear" en los apartados para encontrar el sitio más exacto posible.
La comparto con ustedes. Saludos a todos !!

La Biblia y el Calefón –
Se habla de ello y la mayoría no sabe de qué se trata:
He aquí la historia de un hecho de la vida cotidiana, que acontecía en la ciudad de Buenos Aires –no sé si en otros lugares pasaba o no–, y que explica el porqué de la aparentemente surrealista asociación de la Biblia junto al calefón que aparece en el tango "Cambalache", cuyas letra y música fueron compuestas por Enrique Santos Discépolo en 1935.

La historia tiene relación con los baños, la higiene personal y la forma de realizarla; y como no se me escapa que algunos lectores pueden ser jóvenes y pueden no haber conocido otro tipo de baños que los que se estila usar en la actualidad al menos en el mundo occidental y cristiano, voy a recordar primero un par de datos que considero necesario sean tenidos en cuenta.

Los baños que conocemos y que en algunos lugares son llamados 'completos', es decir, los que constan como mínimo de retrete inodoro, lavabo y ducha (algunos exquisitos, como el irresponsable que escribe, exigen que además tenga bidet –artefacto desconocido en muchos sitios–) son relativamente nuevos.

Hasta finales del siglo XIX se utilizaban bacinillas (también llamadas ‘tazas de noche’), cuyos contenidos eran arrojados por las ventanas al grito de "agua va"; y antes aún, letrinas, que solían estar en los fondos de las casas.

En Buenos Aires coexistieron bacinillas y letrinas hasta principios del siglo XX, época en que las familias ‘acomodadas’ comenzaron a instalar baños.

Luego el uso de baños se generalizó y se empezó a construirlos en todas las viviendas, aun en las más modestas. El sencillo 'miniambiente' constaba al menos de retrete y lavabo y si los lujuriosos dueños de casa gustaban de practicar la morisca costumbre de lavarse todo el cuerpo más o menos seguido, y si además tenían medios económicos suficientes como para costearse ese capricho, los baños también tenían una ducha. Claro, si había una ducha era necesario calentar el agua, así que al lado de la ducha se instalaba un calefón.

Sin embargo, el papel higiénico tardó en obtener su carta de ciudadanía para poder trabajar en limpio en estas sucias tierras y aun cuando apareció era bastante caro y no estaba al alcance de todas las familias, las cuales se veían obligadas a utilizar para esos fines sanitarios el vulgar papel de diario o, en su defecto, cualquier otro.

Por supuesto, eran muy estimados los papeles más sedosos, así que los sufridos usuarios trataban de conseguir en las verdulerías y fruterías los papeles con los que venían envueltas las manzanas y otros productos de campo.

Otro muy apreciado era el llamado ‘papel biblia’, especialmente delgado y suave.

Ahora bien, ya por entonces existía la Sociedad Bíblica, una de cuyas misiones parece ser la de difundir la Biblia protestante, para lo cual regalaba ejemplares del sagrado libro –en la actualidad, lo sigue haciendo–.

Pues, muchos de los habitantes de Buenos Aires deben de haber parecido devotos creyentes, ya que aceptaban de continuo esas gentilezas, y que siendo mayoría la grey católica, lo mismo pasaban y retiraban la biblia protestante tantas veces como sabían que la Sociedad las tenía en obsequio en las calles, plazas o en su sede central .

LA BIBLIA Y EL CALEFÓN

Sin embargo, cuentan los hombres dignos de fe (aunque Alá sabe más) que quienes obtenían esas Biblias les perforaban una tapa y las colgaban de un gancho de alambre, al lado del calefón, cerca del retrete, e iban arrancando las suaves hojas para usarlas como papel higiénico.

En este hecho se habría inspirado Enrique Santos Discépolo para decir con elegancia propia de un grande:

Igual que en la vidriera
irrespetuosa
de los cambalaches
se ha mezclao la vida,

Y HERIDA POR UN SABLE SIN REMACHE
VE LLORAR LA BIBLIA
JUNTO AL CALEFÓN.
Victoria

"...detrás está la gente que necesita
su música bendita más que comer..."

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