carrasco escribió:
Puse rumbo al horizonte
y por nada me detuve,
ansioso por llegar
donde las olas salpican las nubes,
y brindar en primera fila
con el sol resucitado,
sentarme en la barandilla
y ver qué hay del otro lado.
Y cuanto más voy pa' allá
más lejos queda,
cuanto más de prisa voy
más lejos se va.
Allí nacen las leyendas
y se ocultan los secretos
y se alcanza a dibujar
con las estrellas en el firmamento.
Sueño con encaramarme
a sus amplios miradores
para anunciar, si es que vienen,
tiempos mejores.
Y cuanto más voy pa' allá
más lejos queda,
cuanto más de prisa voy
más lejos se va.
Esta canción es la que más me identifica, con la que más me siento a gusto, con la que más me inquieto. Su profundidad metafísica es imperiosa y destructiva. Me recuerda mucho a El Ser y el Tiempo de Heidegger, un libro difícil pero imprescindible en la búsqueda de la razón de la existencia y en el origen de la misma. Heidegger dice que La Nada (inalcanzable) desata la primera visión del Ser que no es ni más ni menos que el límite entre lo que no existe y lo que tiene su primera y más primitiva aparición en el mundo. Es el horizonte de Serrat al que no se puede llegar (salvo, quizás, el día de la muerte). Serrat, el hijo del pescador, el Serrat de Mediterráneo, alcanza a vislumbrar el origen de las leyendas, el lugar al que nadie ha llegado ni llegará pero no por ello se dejará de buscar. Ignoro si JMS leyó el libro que menciono pero esta letra resume en unos pocos versos todo lo que Heidegger quiso decir en mil laboriosas páginas.
Un abrazo para todos,
José
¿Y no se ha dado cuenta el muchacho de que ese mundo inalcanzable está en su interior?
Bss
Damablanca.