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El cantautor catalán ofreció ayer un recital comprendido exclusivamente por sus temas sobre versos del poeta
JESÚS ZOTANO. MÁLAGA. Serrat y Miguel Hernández. Miguel Hernández y Serrat. El cantautor catalán ofreció anoche al público malagueño los temas de su último disco, Hijo de la luz y de la sombra, un homenaje al poeta de Orihuela que se forjó por dos razones:el centenario del nacimiento del autor de El rayo que no cesa y la «atemporalidad de sus versos», según Serrat. No hubo más que la palabra hernandiana: el cantante anunció tras entonar Llegó con tres heridas que la velada iba a ser exclusivamente dedicada al poeta de Orihuela, un «concierto cerrado». Eso sí, prometió un próximo recital en la ciudad en el que despachará sus grandes éxitos, los inmortales himnos salidos de su puño y letra. El Auditorio Municipal, lleno, acogió con una calurosa ovación al cantante, cuyo espectáculo estuvo plagado de poesía y sentimientos. Desde 1972 el El noi del Poble Sec no ponía música a los versos de Hernández, pero las ganas de volver al universo del poeta ha sido una constante en su trayectoria, la que también ha hecho de él una voz atemporal. Poemas de juventud, como La palmera levantina hasta versos de Hijo de la luz y de la sombra, fueron intercalándose en el repertorio del recital, en el que algunos, no podía ser de otra manera, echaron de menos clásicos propios como Mediterráneo. Será en otra ocasión.
Salud
El artista catalán, que tuvo que aplazar su concierto en nuestra ciudad por motivos de salud –fue operado de un nódulo pulmonar en marzo de este año–, saldó con creces anoche su deuda con los malagueños. Con una vitalidad encomiable y serena, Joan Manuel Serrat no sólo cantó, también recitó: entre tema y tema, declamó versos hernandianos, siempre dirigiéndose al público como si fuera el escritor, no el cantautor. Así, en la piel de Hernández, se introdujo en los anhelos, las vivencias, los amores y el punto de vista del centenario, pero inmarchitable, poeta.
Fuente: La Opinión de Malaga
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