Josep Carner

(1884-1970)

    Josep Carner i Puig-Oriol nace en Barcelona el 9 de febrero de 1884. Hijo único de un matrimonio de clase media y amplia cultura, el padre había trabajado como redactor de El Correo Catalán –diario carlista por entonces– y dirigía la revista católica La Hormiga de Oro. El pequeño Carner manifiesta su vocación literaria con una precocidad inusual y un talento propio de un niño prodigio: a los doce años ya era colaborador destacado y habitual de la revista L'Aureneta; a los quince años gana su primer premio literario en los Juegos Florales de Barcelona y entre esa fecha y 1915 llegará a ganar trece premios más.

    En 1902 se licencia en Derecho y dos años más tarde en Filosofía y Letras, año en que publica sus dos primeros libros de versos: "Llibre dels poetes" ("Libro de los poetas") y "Corones" ("Coronas"), de influencia modernista. Por entonces dirige la revista literaria Catalunya e inicia la colaboración como periodista político en La Veu de Catalunya, diario oficial de la Liga Regionalista.

    La figura de Carner como poeta está vinculada al Novecentismo, movimiento político y filosófico pergeñado por intelectuales vinculados a la obra poética de Prat de la Riba y la Liga Regionalista, que tiene su inicio simbólico en el año 1906 con la aparición de dos textos fundamentales: por un lado "El Glosario" de Eugenio d'Ors, columna diaria en las páginas de La Veu de Catalunya desde la cual Ors va a articular el cuerpo filosófico, y por otra la publicación de "Els fruits saborosos" ("Los frutos sabrosos") de Josep Carner que plasma el nuevo ideal estético, antítesis expresa del Modernismo donde se concentran todos los valores que quiere promover el Novecentismo: clasicismo, civismo, ironía y ternura.

    Durante estos años, Carner es una figura muy popular. Convertido en líder de la nueva generación de poetas, su prestigio no deja de aumentar con la aparición de nuevos libros: "Verger de les galanies" ("Vergel de las galanterías") (1911) en el cual crea un nuevo estilo de poesía amorosa, unas veces gozoso, otras respetuoso o elegíaco. En estos y en los siguientes libros asimilará la influencia de Petrarca, Keats e incluso de Baudelaire o Leopardi. Después de "Les Monjoies" ("Los hitos") (1912), publica "La paraula en el vent" ("La palabra en el viento") (1914), donde se hacen patentes todas variedades del sentimiento amoroso que le llevan a una primera plenitud poética, junto con la aparición de "Auques i ventalls" ("Aleluyas y abanicos") (1914), donde retoma la tradición satírica y refleja la Barcelona costumbrista y política de la época.

    Con "Bella terra, bella gent" ("Bella tierra, bella gente") (1918) y "L'oreig entre les canyes" ("La brisa entre las cañas") (1920) acomete el tema del paisaje, del día a día, del amor y de la patria. Protegido por Enric Prat de la Riba, su peso se va incrementando en la Lliga Regionalista y eso hará que imponga sus criterios intelectuales y políticos en la redacción de La Veu de Catalunya. Muerto Prat de la Riba en 1917, Carner será progresivamente desplazado, lo que influirá en la creación de Acció Catalana.

    Josep Carner traduce desde joven obras de Dickens, Shakespeare, Molière, Bernard, Lagerlöf, Twain, Bennett, Musset y La Fontaine. Después de 1920 traduciría aún títulos tan emblemáticos como "Robinson Crusoe" de Daniel Defoe, "Alicia en el país de las maravillas" de Lewis Carroll y "Pickwick" de Charles Dickens, entre otros. También una antología de poesía china que tituló "Lluna i llanterna" ("Luna y linterna") (1935).

    Josep Carner, que llevaba cinco años casado con Carmen de Ossa y ya era padre de familia, a pesar de su prestigio literario carecía de una fuente de ingresos fija y su situación económica era más bien precaria. Eso le impulsa a hacer oposiciones al cuerpo diplomático y en enero de 1921 es nombrado vicecónsul en Génova. Nunca más volvería a residir de manera permanente en Cataluña.

    Su vida de diplomático se inicia en Génova y seguirá en San José de Costa Rica –donde será cónsul–, El Havre, Hendaya, Beirut, Bruselas y París. Mientras tanto, publica "La inútil ofrena" ("La inútil ofrenda") (1924) junto a "El cor quiet" ("El corazón callado") (1925) y "Sons de lira i flabiol" ("Sueños de lira y flauta") (1927), dos libros de una madurez poética que supondrá el fin de unos años de fiebre creadora y el inicio de una etapa en la cual el autor se dedicará a revisar su propia obra. En 1935 muere en Beirut su esposa Carmen.

    Durante la guerra civil española, Carner es uno de los pocos diplomáticos que se mantiene fiel a la república. En estos años duros, Carner se vuelve a casar en París en el otoño de 1938 con la escritora belga Emile Noulet, y escribe "Nabí", poema lírico-narrativo que publica en catalán en Buenos Aires en 1941.

    Desde mayo de 1939 hasta 1945 Josep y Emil, huyendo de la guerra, se establecen en Méjico donde ejercerán de profesores de Universidad. Finalizada la segunda guerra mundial, Carner vuelve a Bélgica donde enseñará Lengua y Literatura Española en la Universidad Libre de Bruxelas y en el Colegio Europa de Brujas. De 1945 a 1947 será nombrado miembro del Consell Nacional de Catalunya a l'exili en Londres.

    Durante estos años, Carner se dedicará a reescribir y revisar su obra y fruto de este trabajo será el volumen que en 1957 aparece bajo el título de "Obras completas I. Poesía", que incluye un libro inédito: "Absència" ("Ausencia"), resumen de la añoranza y de la problemática de lo trascendental. Su obra en prosa cuenta con "L'idil-li dels nyanyos" ("El idilio de los chinchones")(1903), "Deu rondales de Jesús infant" ("Dos cuentos del Niño Jesús") (1904), "La malvestad d'Oriana" ("La maldad de Oriana") (1910) así como recopilaciones de artículos como "Les planetes del verdum" ("Los destinos del verderón") (1918), "Les bonhomies" ("Las bonhomías") (1925) y "Tres estels i un ròssec" ("Tres cometas y una cola") (1927).

    En 1964, con ochenta años, Josep Carner desea volver a Cataluña antes de morir. Su esposa intenta gestionar el retorno del poeta, pero maniobras de individuos responsables de la cultura catalana hacen fracasar el proyecto, alegando que la figura de Carner resultaba más útil como símbolo del exilio. En 1966 publica "El tomb de l'any" ("El giro del año"), donde insiste en la añoranza del paisaje que le era más próximo y que ahora siente ausente. En abril de 1970, sintiendo ya el final de su vida, Carner retorna por sorpresa a Cataluña en una visita breve de dos meses. El 4 de junio, pocos días después de retornar a Bélgica fallece el poeta en la capital, Bruselas.

    Joan Manuel Serrat puso música a dos de sus poemas: "El gall" y "El falcó".

Su obra

    La poesía de Carner arranca del clima y de los supuestos estéticos del Novecentismo, profesado por Xènius. De la escuela mallorquina heredó el sentido de la forma y la estructura del poema. Su permanente ausencia de Cataluña desde 1921 no supuso en ningún momento una desconexión con la tierra o con la lengua. Paradójicamente, es en la obra de Carner donde mejor se ha reflejado el carácter catalán, siendo por otra parte el autor de mayor riqueza idiomática de la literatura catalana moderna.

    La temática y las formas de Carner son también muy variadas, desde la elegía al madrigal y desde la composición patriótica a la satírica. Carner ha poseído una extraordinaria habilidad para la imitación de las formas tradicionales, y sus canciones y villancicos son muy populares en Cataluña. Con el tiempo su temática se hizo más grave y más honda debido en parte a la influencia de la poesía inglesa. Uno de los aspectos más interesantes de su obra es haber conseguido reflejar todos los matices de la sociedad media catalana. También logró dar entrada en su poesía a las cosas más humildes y cotidianas, incluso a las más sórdidas; siempre arropadas por el sentimentalismo y la nostalgia y matizadas con una fina ironía.

AMOR FINAT

Avui el cor no pena ni somica.
Del món a penes ha servat esment.
Del mot només m'arriba la musica,
de l'arbre sols en veig el moviment.

I en cloent les parpelles una mica,
tal volta, a noves cures amatent,
pogués entendre com l'ocell s'explica
o què vol l'aigua amb tant renou d´argent.

Ara a recés em trobo del xaloc:
d'enuig i febre, polseguera i foc,
onades en neguit, ofec del día.

Avui tinc el sentit embadalit:
amor finat és el més dolç oblit;
tempesta al lluny es torna melodia

AMOR DIFUNTO

Hoy el corazón no pena ni lloriquea.
Del mundo apenas ha guardado memoria.
De la palabra tan sólo me llega la música,
del árbol sólo veo el movimiento.

Y cerrando los párpados un poco,
tal vez a nuevos dispuesto,
pudiese entender cómo se explica el pájaro
o qué quiere el agua con tanto bullicio de plata.

Ahora a resguardo me encuentro del siroco:
de hastío y fiebre, polvareda y fuego,
olas en desasosiego, ahogo del día.

Hoy tengo el sentido embelesado:
amor difunto es el más dulce olvido;
la tempestad lejana se torna melodía.

(Soneto de su libro "Ofrena")


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