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Josep Vicenç Foix
(1893-1987)
Josep Vicenç Foix i Mas nace en Sarriá, Barcelona, el 29 de enero de 1893. Estudia Derecho, pero deja inacabada la carrera para incorporarse al negocio familiar de pastelería, que con el tiempo gozaría de cierto renombre como Foix de Sarriá. Su afición a la literatura le viene de muy joven, con la lectura de los clásicos, en especial "La Metamorfosis" de Ovidio, a quien consideraba su maestro; pero no es hasta 1914 cuando toma la decisión de colaborar en todas las iniciativas renovadoras de carácter estético que se producen en el ámbito de las letras catalanas.
Desde esa época son asiduos sus artículos en revistas de gran prestigio literario como Cònsola, Trossos, Terramar, Monitor, Acció catalana, L'amic de les arts y Quaderns de poesía, actividad que compatibiliza con la organización de las primeras exposiciones en Barcelona de la obra de Dalí y de Miró.
Desde 1922 hasta 1936 fue redactor y director literario de La Publicitat en la que firma una columna con el seudónimo de Focius. En 1927 escribe el primero de sus volúmenes de prosa poética: "Gertrudis" y en 1932 el segundo: "KRTU", que le convierten en el gran experimentador de la literatura catalana en este período, anticipándose en muchos aspectos a los movimientos vanguardistas extranjeros. Foix se define a sí mismo como un investigador poético y su obra está fuertemente cargada de elementos oníricos que son engarzados por medio de un lenguaje rico en invenciones léxicas y elementos populares y arcaicos, lo que hace que aparezca a veces un tanto elaborado y oscuro.
También desarrolla por esa época una faceta de articulista serio, preocupado por los grandes temas estéticos y culturales, cuando no de carácter cívico y político como demuestra en su libro "Revolució catalanista" (1934) que escribe en colaboración con J. Carbonell.
La guerra civil española trunca en cierta manera la actividad creadora de Foix que se ve obligado a un largo silencio como escritor, aunque sigue siendo guía e inspiración de nuevos movimientos artísticos de vanguardia.
En 1947, aunque con fecha de 1936, publica su primer libro de poesía: "Sol i de dol" ("Solo y dolido"). A éste siguieron otros cuatro libros poéticos que hicieron que su figura volviera a la plena actualidad como maestro de la expresión más lírica más densa, exigente y depurada, con un hermetismo retórico en la línea de Sceve, Góngora o Mallarmé: "Les irreals omegues" ("Las irreales omegas") (1949), "On he deixat les claus" ("Dónde he dejado las llaves") (1953), "Onze Nadals i un Cap d'any" ("Once Navidades y un año nuevo") (1960) y "Dexa aquets llibres al calaix de baix" ("Deja estos libros en el cajón de abajo") (1964), título este último que apareció como apéndice de sus "Obras poéticas".
El ciclo de su diario íntimo formado por poemas en prosa y al que pertenecían sus dos obras publicadas antes de la guerra, se amplió con "Del Diari 1918" (1956), "La estrella d´en Perris" ("La estrella de Perris") (1963), "Darrer comunicat" ("Último comunicado") (1969) y "Tocant a mà" ("Al alcance de la mano") (1972).
A este ciclo inconcluso del Diari 1918 y a sus versos, hay que añadir una serie de títulos, que a veces reproducen textos muy antiguos como "Catalans de 1918" (1965), "Els lloms transparents" ("Los lomos transparentes") (1969), "Alló que no diu La Vanguardia" ("Lo que no dice La Vanguardia") (1969), "Mots i maons o cadascú al seu" ("Palabras y ladrillos o cada uno a lo suyo)" (1971), "Els amants" ("Los amantes") (1973), "L'estació" ("La estación") (1985), "Croniques de l'ultrason" ("Crónicas del ultrasueño") (1985) y toda una recopilación de artículos aparecidos en "La Publicitat" entre 1928 y 1935 y que fue publicada en 1985.
Premios a su obra
Josep Vicenç Foix ha sido reconocido en general como uno de los más grandes poetas catalanes del siglo XX, recibiendo toda clase de honores oficiales en reconocimiento a su labor literaria. Entre otros ha recibido los siguientes premios:
Lletra d'Or, en 1960 por "Onze Nadals i un Cap d'Any".
Premio Nacional de Literatura Catalana, 1966.
Premi d'Honor de les Lletres Catalanes, 1973.
Premi Crítica de Serra d'Or, 1980.
Medalla d'Or de l'Ajuntament de Barcelona, 1980.
Medalla d'Or de la Generalitat, 1981.
Chevalier de l'Ordre des Arts et des Lettres, 1984.
Premio Nacional de las Letras Españolas, 1985.
Premi Ciutat de Barcelona, 1986 por "Cròniques de l'ultrason".
Josep Viceç Foix fallece en Barcelona el 30 de enero de 1987, un día después de cumplir 94 años. Su capilla ardiente fue instalada en el Palacio de la Generalitat donde se le rindieron honores.
Su poema "Es quan dormo que hi veig clar", perteneciente a su libro "On he deixat les claus", se ha hecho particularmente famoso al ponerle música el cantautor catalán Joan Manuel Serrat para su disco "Tal com raja" editado en 1980.
Traducciones al castellano
Antología lírica. (Trad. E. Badosa). Madrid: Adonais, 1963. Barcelona: Plaza & Janés, 1988, 4ª edición (revisada y aumentada).
A Poetas catalanes contemporáneos. (Trad. J.A. Goytisolo). Barcelona: Seix Barral, 1968.
Bien lo sabéis y es profecía. / Ho sap tothom i és profecia. (Trad. J.R. Masoliver). Barcelona: Edicions del Mall, 1986.
Crónicas de ultrasueño. (Trad. J.A. Goytisolo). Barcelona: Anagrama, 1986.
Treinta poemas, J.V. Foix. (Trad. J.A. Goytisolo). Barcelona: Edicions del Mall, 1986.
Las irreales omegas. (Trad. J. Ferran). Madrid/Barcelona: Alianza Editorial/Enciclopèdia Catalana, 1988.
Solo y dolido. (Trad. M. Longares). Madrid: Visor, 1993.
A 21 poetas catalanes para el siglo XXI. (Trad. J.A. Goytisolo). Barcelona: Lumen, 1996.
Importancia de su obra
Adscrito, cronológicamente, a la gran generación poética posnovecentista, integrada por figuras tan dispares como Josep M. de Sagarra y Carles Riba, Joaquim Folguera y Joan Salvat-Papasseit, su producción lírica participa simultáneamente de los rasgos contrapuestos de las dos grandes corrientes o tendencias que dividen a los poetas de aquella generación. Por una parte adopta el clasicismo de raíz simbolista de expresión más o menos arcaizante, inspirado en la obra de los trecentistas italianos y de los cuatrocentistas catalanes, desde Dante a Ausiàs March, y bebiendo de las influencias estéticas del novecentismo, a través de la boga sonetista de Carner y de la poesía metafísica de López-Picó, este clasicismo esencial, que está en la base del intelectualismo de Carles Riba, se reviste, en el caso de J.V. Foix, de ecos petrarquistas y ausiasmarquianos, trovadorescos e italianizantes.
Junto a ese culto de una poesía intelectual y metafísica, ceñida en los más rigurosos moldes estróficos, el gran poeta de Sarriá se muestra afecto, al propio tiempo, a las más audaces innovaciones vanguardistas. Plenamente inserto en los primeros movimientos subversivos del nuevo arte europeo de entreguerras, su temprana adhesión a las experiencias oníricas y subconscientes de la revolución superrealista le convierte, junto a Salvat-Papasseit, en una de las figuras capitales del vanguardismo en Cataluña. Buena prueba de ello es el éxito y la resonancia que alcanzaron, en el momento de su aparición, sus primeras recopilaciones de poemas en prosa a la manera superrealista.
Si, en el primer aspecto, J.V. Foix aparece como un artista reflexivo y consciente, dotado de un sustrato de cultura y de una sabiduria poética que le convierten en un poeta rigurosamente intelectual, su adhesión al automatismo psíquico puro de la escuela superrealista le muestra dotado de un extraño poder imaginativo y visionario, que aflora de los más turbios posos de la subsconciencia a través de una lúcida pasión mental. En uno y otro caso, nuestro gran escritor aparece, a la vez, como un poeta cerebral e imaginativo, que sobrepone a la realidad las visiones de la fantasía y que somete los dictados de la subconsciencia a la lúcida vigilancia de la razón.
Pere Gimferrer considera "Sol i de dol" uno de los grandes libros de la poesía catalana moderna, y sin duda el título que, desde "Canto espiritual" de Ausiàs March acá, ha sabido dar forma de manera inigualable al lenguaje poético, apoyando la idea de Foix de que la poesía es esencialmente un artificio verbal y el poeta un mago, un especulador de la palabra.
Si en golf d'argent el cor és l'insurrecte
i d'un veler faig mite, i la dolor
del viure espars abat amb el braó
de qui acusa l'idol a la secta;
si entre alga i roca escolt l'home provecte,
i el cos nodresc de sals i de claror
per la Mar Inmortal; si la Raó
m'alimenta el coratge, i l'intelecte
m'es brúixola i guió per què el traüt
de volum i color em dóna desvari
i en terra, ferm, colg un dogma arbitrari
o en vespres calds proclam la incertitud?
Pugna en mi el nihilista y el gregari
i en arenys morts recal en fals llagut.
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Si en golfo de plata el corazón se rebela
y de un velero hago mito, y el dolor
del vivir suelto abate con la fuerza
de quien acusa el ídolo y la secta;
si entre alga y roca oigo al hombre provecto,
y al cuerpo nutro de cales y claridad
por la Mar Inmortal; si la Razón
me alimenta el coraje, y el intelecto
me es brújula y guión, ¿por qué el rugido
de volumen y color me da desvaríos
y en tierra, firme, entierro un dogma arbitrario
o en cálidos crepúsculos proclamo incertidumbre?
Pugna en mi el nihilista y el gregario
y en arenales muertos recalo en falso laúd.
(Soneto de su libro "Sol i de dol")
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