|
|
Juan Marsé
(1933)
Son escasos los escritores autodidactas en la narrativa castellana de la segunda mitad de siglo. En una sociedad tan trágica como tajantemente dividida tras el triunfo del franquismo, el acceso a las letras estaba condicionado por el origen social, la formación académica en una universidad poco accesible o el forzoso cosmopolitismo de algunos ilustrados hijos díscolos de familias prósperas del régimen. De modo que, como ha reconocido irónicamente el mismo Juan Marsé en alguna entrevista, su aparición literaria a principios de la década de los 60, la de un chaval que trabajaba en un taller de joyería, fue considerada algo así como la llegada del Mesías.
Quien construiría, a partir de entonces, uno de los valores más jóvenes y sin duda el mejor narrador de su generación, había nacido en Barcelona, el 8 de enero de 1933, hijo de José Marsé y de Berta Carbó. La familia la constituyeron cinco miembros: los padres, el mismo Juan y sus hermanos Regina y Jorge. Proveniente de un hogar con estrecheces y vivencias culturales prácticamente nulas, Juan asistió regularmente hasta los trece años, edad en que la mayoría de los niños de las clases bajas empezaban a trabajar, a una especie de academia o colegio de barrio que llevaba el pomposo nombre de Colegio del Divino Maestro y regido por un particular que probablemente había sido cura. Pero de hecho, el mundo estético y literario de Juan Marsé se formaría fuera del colegio: novelas de aventuras, como el Tarzán de Edgar Burroughs Rice y los personajes de Salgari a la cabeza, y sobre todo ello la magia del cine: los "westerns" de John Ford y Henry Hattaway, y las grandes comedias de Hollywood al mando de Frank Capra y Billy Wilder. No parece, sin embargo, sentir mucho entusiasmo al principio por el cine negro ni por sus mitos como Bogart o James Cagney.
Durante los trece años comprendidos entre 1946 y 1959, Marsé será aprendiz de joyería a razón de ocho horas por día. En 1958, a punto de abandonar el trabajo de su primera juventud, ejerce una profesión que tendrá una vida efímera, camarero en Roses, en la Costa Brava. Este evento le pone en contacto con el comienzo de la eclosión turística que sacudirá costumbres y usos sociales durante los quince años siguientes de franquismo. Pero el aprendiz de joyero y eventual barman ya había empezado a escribir: entre 1957 y 1959 aparecen sus primeros cuentos en la revista madrileña Ínsula, por recomendación de Paulina Crusat.
A los veintitrés años, durante su servicio militar en Ceuta, Marsé esboza el primer borrador de "Encerrados con un solo juguete". A su regreso escribe una segunda versión y la presenta al premio de Biblioteca Breve de Seix Barral siendo elegido finalista con el mayor número de votos, pero no resultando ganador a la postre. Pero Marsé no se encuentra a gusto a pesar de que la novela colma las aspiraciones de críticos y novelistas, que por entonces cultivan el denominado "realismo social". De modo que sin perder su relación con el oficio de joyero, se marcha a París durante dos años.
Entre 1960 y 1962 trabaja de mozo de laboratorio en el afamado Instituto Pasteur, además de enseñar español y traducir guiones para el cine esporádicamente. En 1962 escribe "Esta cara de la luna", pero hasta 1964, cuando comienza la redacción de una de sus grandes novelas, "Últimas tardes con Teresa", Marsé no se siente del todo seguro de su vocación literaria. Es entonces cuando renuncia definitivamente a ser joyero y empieza a trabajar ya de manera asidua en colaboraciones para editoriales, traducciones, columnas en periódicos y revistas y diálogos para cine. Un año más tarde obtiene con esta novela el premio que no pudo ganar con la primera en 1961.
En el año 1966 se casa con Joaquina Hoyas, de la que tendrá dos hijos, Alejandro, nacido en 1968, y Berta, en 1970. Ese mismo año es el de la publicación de la excelente "La oscura historia de la prima Montse" y entre 1970 y 1972, en plena madurez creadora, Marsé se dedica a escribir la que sin duda es su mejor novela y una de las más brillantes de toda la narrativa castellana de la posguerra: "Si te dicen que caí". Esta bellísima suma de oficio y capacidad de reconstrucción de los olores, sabores y sensaciones físicas de los años cuarenta en Barcelona, sobre la base de una trama de extraordinaria precisión y una amplitud de miras literarias verdaderamente indiscutible, debe ser publicada en Méjico a causa de la censura, y recibe el Premio Internacional de Novela de este país en 1973. Para Marsé, este gran triunfo literario supone el reconocimiento y el éxito fuera de su propio país.
En 1967 el escritor viaja a Cuba y a Méjico, pero nada de ello parece afectar la estructura íntima de su mundo novelístico, ligado a las décadas primeras del franquismo y al paisaje barcelonés. Sus próximas novelas, "La muchacha de las bragas de oro" (Premio Planeta 1978), "Un día volveré" (1982), "Ronda del Guinardó" (1984), y su volumen de cuentos "Teniente Bravo" (1987) indagan esos mismos años y ese entorno de modo casi obsesivo. Ganadores y perdedores, pistoleros, falangistas arrepentidos, soldados llenos de honra cruel e inútil, muchachas necias de los años cincuenta; todos ellos configuran los personajes principales de un mundo propio y reconocible. Quizá el más reconocible de todos los orbes que ha logrado crear la novela castellana contemporánea.
Fue en el libro "Teniente Bravo" donde Joan Manuel Serrat encontró un breve relato que inspiraría su canción "Los fantasmas del Roxy".
La obra de Juan Marsé
Novela y ensayo
Encerrados con un solo juguete, 1960
Esa cara de la luna, 1962
Últimas tardes con Teresa, 1964
1929-1940. La gran desilusión, 1964
La oscura historia de la prima Montse, 1970
Si te dicen que caí, 1974
Señoras y señores, 1975
Libertad provisional, 1976
Confidencias de un chorizo, 1977
La muchacha de las bragas de oro, 1978
Pijoaparte y otras historias, 1981
Un día volveré, 1982
Ronda del Guinardó, 1984
La fuga del río Lobo, 1985
El fantasma del cine Roxy, 1986
1939-1950. Años de penitencia, 1986
Teniente Bravo, 1987
El amante bilingüe, 1990
El embrujo de Shangai, 1993
Los misterios de colores, 1993
Las mujeres de Juanito Mares, 1997
Agenda cultural, 1998
Rabos de lagartija, 2000
|