Luis García Montero

(1958)

    Luis García Montero (Granada, 1958) es doctor en Filología Hispánica y profesor en la Universidad de su ciudad natal. Y es, sin duda, uno de los autores más firmes y fundamentales a la hora de considerar la actual poesía española.

    La crítica ha destacado en su obra la fusión de elementos vanguardistas heredados de la generación del 27 y de la reflexión moral del grupo poético del 50. Como bien dice el antólogo, poeta y crítico, José Luis García Martín en su libro "Treinta años de poesía española" (Renacimiento, 1996), es García Montero el poeta de las últimas promociones que con más constancia ha ido alternando su trabajo de creación con la reflexión teórica sobre la poesía. Polemista brillante e incansable, desde que, junto a Álvaro Salvador y Javier Egea, lanzara el manifiesto de la otra sentimentalidad, a principios de los ochenta, García Montero se ha convertido en el punto de referencia de los cultivadores de la llamada poesía de la experiencia.

    Entre los numerosos textos en los que este autor pone su más lúcido pensamiento, destacamos parte de "su discurso poético" aparecido en el libro de Luis Antonio de Villena "Postnovísimos" (Visor, 1986), en él nuestro poeta dice: “cada vez estoy más convencido de que el comercio con la palabra escrita supone un grado de distancia, de artificio controlado e inteligente, que encaja poco con la sinceridad solitaria, y por tanto, exigida en las poéticas”. Como todo deber literario el de la "poética" es el que le resulta más enojoso según sus propias palabras. Y añade, más adelante: “Quizá se nota en mi poesía un aceptado tono reflexivo, la complicidad en una intriga que pretende analizar distanciadamente los sentimientos, para descubrir lo que tienen de histórico y de falso, es decir, lo que tiene de tributo nuestra franqueza estética”.

    Como a otros coetáneos, los clásicos le han brindado el gusto por el verso medido, por la rima fresca y sorprendente y la acertada metáfora para adquirir la necesaria y adecuada formación técnica a la hora de manejar palabras. En su "personaje literario", según señala el profesor Miguel Ángel García en la "Antología poética" sobre LGM, ("Castalia", 2002), hay implicación con Baudelaire, con Antonio Machado, con un determinado Alberti o Cernuda, y con poetas más cercanos como Gil de Biedma, Ángel González, Caballero Bonald o Francisco Brines.

    Como compilador de la obra de su amigo Rafael Alberti, es el responsable absoluto (en cuanto a recopilación, cronología, bibliografía y notas) de las "Obras completas" (Aguilar, 1988) del gaditano universal; tres volúmenes imprescindibles para conocer a fondo la vida y la obra de quien, tan tristemente manipulado, llegó a estar y a no estar, en la recta fatídica y final de su existencia.

    Colaboracionista con los juglares de su tiempo, ha cedido su palabra a cantautores de la talla de Joan Manuel Serrat y ha escrito prólogos a libros como "Ciento volando de catorce" (Visor, 2001) del ingenioso urbanita Joaquín Sabina, ese otro indiscutible y querido "señor de la noche".

    Desde su cátedra de profesor del verso y en contra de lo más cursi y ramplón de la España profunda, Luis García Montero ha dado unas magníficas "Lecciones de poesía para niños inquietos" (Comares, 2000), recogidas en un muy recomendable libro para padres y educadores, en donde se aconseja no hacer el tonto a la hora de leerlo porque “cuando se piensa en un libro infantil sobre la poesía, todo el mundo espera que empiece a pasar por nuestra imaginación un desfile de animales de una granja, o de un zoológico, o pensando en el perro del vecino. Parecemos condenados a imaginar la historia de un caballito que vio a un patito volar muy alto por encima de la granjita para avisar a una ovejita de que había bajado del monte un lobito con mucho apetito”.

    Tal como queda escrito en las contraportadas de sus publicaciones, Luis García Montero ha recibido los premios Ciudad de Melilla, Adonais, Loewe y Nacional de Poesía y es autor de numerosos ensayos literarios y de algunas incursiones narrativas.

    García Montero deja su sello en el flamante y magnífico tema "Señor de la noche", tan acertadamente musicado por Joan Manuel Serrat para sus "Versos en la boca". Lo encontramos en el libro "Habitaciones separadas" y es una derivación del poema "Canción de brujería". Un poema, al decir de Díaz de Castro, cuya fórmula expresiva se halla a medias entre el bolero y la expresión petrarquista:

CANCIÓN DE BRUJERÍA

Señor compañero, Señor de la noche,

haz que vuelva su rostro
quien no quiso mirarme.

Que sus ojos me busquen
sostenidos y azules
por detrás de la barra.

Que pregunte mi nombre
y se acerque despacio
a pedirme tabaco.

Si prefiere quedarse,
haz que todos se vayan
y este bar se despueble
para dejarnos solos
con la canción más lenta.

Si decide marcharse,
que la luna disponga
su luz en nuestro beso
y que las calles sepan
también dejarnos solos.

Señor compañero, Señor de la noche,

haz que no cante el gallo
sobre los edificios,
que se retrase el día

y que duren tus sombras
el tiempo necesario.

El tiempo que ella tarde en decidirse.



Bibliografía

Su vasta y rotunda obra poética, está recogida en las siguiente publicaciones:

  • Y ahora ya eres dueño del Puente de Brooklyn, Granada, Zumaya, 1980.
  • Tristia, en colaboración con Álvaro Salvador, Melilla, Rusadir, 1982.
  • El jardín extranjero, Madrid, Rialp ("Adonais"), 1983 (Precedido de Poemas de "Tristia", Madrid, Hiperión, 1999, 2ª ed.).
  • Rimado de ciudad, Ayuntamiento de Granada, 1983.
  • Égloga de dos rascacielos, Granada, Romper el Cerco, 1984.
  • En pie de paz, Granada, Ediciones del Comité de Solidaridad con Centroamérica, 1985.
  • Diario cómplice, Madrid, Hiperión, 1987 (Madrid, Hiperión, 1999, 4ª ed.).
  • Anuncios por palabras, Málaga, Plaza de la Marina, 1988.
  • Las flores del frío, Madrid, Hiperión, 1991 (Madrid, Hiperión, 1999, 3ª ed.).
  • Habitaciones separadas, Madrid, Visor, 1994 (Madrid, Visor, 2000, 6ª ed.).
  • Además, Madrid, Hiperión, 1994.
  • Completamente viernes, Barcelona, Tusquets, 1998 (Barcelona, Tusquets, 1998, 3ª ed.).


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