Concierto en el Teatro Chapí de Villena (Alicante)
22 de Octubre de 2000

Texto de Carles Gàmez (Valencia)




SERRAT, UN DOMINGO EN VILLENA


   Joan Manuel Serrat de la mano de Tarrés pasó por tierras valencianas el pasado domingo día 22 de octubre en el Teatro Chapí de Villena (Alicante). Era su única cita por estos paisajes en esta primera parte de la gira de "Serrat-Tarrés". Un teatro de "provincias" y una tarde otoñal en una ciudad donde uno se imaginaba de un momento a otro ver paseando a Penélope por una fría y solitaria estación de posguerra... Aclaremos de entrada que Villena no cuenta con estación ferroviaria¹, de manera que nuestra Penélope, si la hubiera, habría que conformarse con la estación de autobuses, un lugar mucho menos poético que la calle mayor...

   Cartel de no hay entradas, teatro a tope y tercera actuación de la gira. Hace más de treinta años que asistí a un primer recital serratiano. Entonces tenía diez u once años y la cita era en el Teatro Principal de Valencia. Serrat presentaba las canciones machadianas y aquel sin duda estaba llamado a ser el "concierto de mi vida". Me imagino y supongo por la edad que yo tenía entonces, por ser mi primera noche teatral importante, mi primera velada musical, y claro, Serrat: "La primera noche de Serrat en mi vida".

   Han pasado años y conciertos, entre medio recitales felices, recitales emotivos, recitales accidentados, recitales solidarios, etc. A pesar de que los Reyes Magos hace tiempo que dejaron de venir de Oriente y que la vida -como escribió el poeta Jaime Gil de Biedma- iba en serio, aunque uno lo empieza a comprender más tarde, he de confesar que siempre que asisto a un recital de Serrat me siento como aquel chiquillo, que desde el patio de butacas miraba emocionado aquel soñador de pelo largo y grandes patillas. Hay pocos artistas, pocos cantantes, con los que mantengo esta seducción continua y estable. Marisol, por cuestiones sentimentales, Françoise Hardy, por razones estéticas, y Serrat.

   Decir que Serrat triunfó en Villena, regaló bises, saludó reiteradamente casi parece una obviedad. El público, como me imagino que ocurre en casi todos los lugares de esta gira, y de otras giras, mantiene una historia de amor a lo largo de las dos horas que vino a durar el recital. Una historia de amor que tendría sus momentos más dulces en los pasajes musicales más conocidos, aquí entre otras cantó, el "Romance de Curro El Palmo", "Los fantasmas del Roxy", "Pare", "Umbrío por la pena", etc... En la primera parte, aunque el recital se desarrolló de un "tirón", Serrat nos ofreció las canciones del nuevo disco, tangos, vallenatos, boleros en promiscuidad rítmica y melódica. En mi álbum de honor el tango "Fangal" de Discépolo y los Expósito, un tango que no se por qué a mi me recuerda aquel "De cartón piedra" de hace treinta años, una canción que siempre he pensado que era un tango a medio gas... También colocaría el bolero ranchera de Cantoral, "De un mundo raro", transformado en balada de aires minimalistas.

   El recital tendría su punto final con "Paraules d'amor" coreada por el público, "Cantares" y "Aquellas pequeñas cosas". Pasaban las diez de la noche y quedaban más de noventa kilómetros para regresar a casa...


¹ Hay un error en la apreciación de Carles Gámez: Villena sí tiene una estación de tren. (Nota de P. Martín)


principio de esta página