Concierto en el Central Court de Tenis de Santiago de Chile
28 de Noviembre de 2000

Texto de Hernán Sepúlveda U. (Santiago)




SERRAT FUE VISTO EN UN BAR DE SANTIAGO, JUNTO A TARRÉS Y UN GRUPO DE MÚSICOS AMIGOS


   Los catalanes conversaban y cantaban animadamente con algunos chilenos que se integraron a la tertulia.
   Al final del encuentro, los chilenos congregados en torno al cantante, hicieron un desaire, difícil de olvidar para el artista español, y se quedaron cantando sólo con su amigo.


   En un bar instalado en el medio de un estadio de tenis, en la ciudad de Santiago, fue divisado el cantautor español Joan Manuel Serrat. En el lugar se dieron cita, el artista, junto a un grupo de músicos y un extraño amigo conocido como Tarrés.

    En medio de la animada conversación, matizada con canciones latinoamericanas, escogidas por Tarrés, un número significativo de lugareños se fue sumando a la reunión. El bar era pequeño, por lo que el resto de los contertulios se fue ubicando en las gradas del estadio. Así surgió este encuentro íntimo entre los españoles y más de cinco mil chilenos que gozaron de la conversación y las "cansiones".

    El ambiente de complicidad y familiaridad sólo se vio alterado cuando Kitflus inició los acordes de "El cigarrito" del cantautor chileno Víctor Jara. Los cinco mil asistentes, luego de un emocionado silencio, comenzaron a entonar la simple letra de la canción, prendiendo antorchas de fuego que dieron un marco impresionante a la interpretación de Serrat . Al final un electrizante aplauso del público (todos de pie), seguido de un emocionante aplauso de Serrat mirando al cielo. No se aplaudían entre ellos. Los chilenos y el español aplaudían a Víctor Jara, el cantor popular asesinado en el gobierno militar. Fue un digno invitado a una tertulia que adquirió una gran solemnidad en ese momento.

    Posteriormente, Serrat y sus amigos ofrecieron al público chileno algunas de sus canciones tradicionales. El bar fue reemplazado por un telón negro que destacó la figura del cantante. "Mediterráneo", "Umbrío por la pena", "Lucía" y "Princesa", entre otras, fueron las canciones del repertorio de la segunda parte. Serrat quiso terminar su presentación con "Fiesta", pero el público chileno no se lo permitió. Varias veces debió volver al escenario, para entregar sus canciones más conocidas. Finalmente Serrat, pese a la insistencia del público, no quiso salir de nuevo. Los asistentes contrariados al no ver aparecer a su ídolo en el escenario, decidieron llamar a su amigo Tarrés, coreando insistentemente su nombre. Serrat, desconcertado, volvió a su Hotel y Tarrés, guitarra en mano, junto al piano de Kitflus se quedó con el público hasta pasada la medianoche.

    Mañana a la misma hora se juntará el grupo de amigos en el mismo bar para seguir conversando y entonando canciones.


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