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Concierto en el Palacio de Congresos de Granada 9 de Marzo de 2001
Texto de Manel F. Moreno (Granada)
GRANADA ES SERRATISTA
La noche.
Granada ayer estaba vestida de "final de invierno". Me explico: Granada es, en
cuanto a climatología, rara. En invierno, -estación en la que estamos-, igual
llega un día frío que crispa y corta la piel, como al día siguiente el día es
caluroso y te sobra ropaje. ¡En serio que sí!
Este invierno hemos tenido días de este tipo; uno, llueve "a cantaros"
-sobrándonos agua por todos lados, porque Sierra Nevada (¡bendita sea!) está
decantada del lado de la ciudad, y toda su nieve y agua cae "a este lado"- y se
nos llenan los pantanos y nos proporciona un agua inmejorable, fresca y dulce
al abrir el grifo, como que al otro día sale un "sol que calienta el rostro" y
quema, y tienes que incluso protegerte con "crema".
Clinton, el ex-americano, cuando vino a contemplar los amaneceres de la
Alhambra -y le quitaron para su visión todos los pararrayos de los tejados-, ya señaló
"ese hecho". Granada es así, "única".
Y ayer lo era; llovía, chispeaba. Caía esa lluvia que molesta a los que tenemos
gafas y que debemos ir limpiando su cristal a cada paso, porque las gotitas
llegan de costado, no de arriba. Pero no hacía frío. Ya se notaba que nos queda
poco, casi nada, para la Primavera... al menos, "por aquí abajo del mapa".
El lugar y la persona.
El Palacio de Congresos de Granada es, y siento ser "granadino en esto", ¡una
joya! Lo tiene todo. Es un bello edificio de mármoles verdes en su exterior,
grandes ventanales transparentes, y recorrido por "ojos de buey" enormes como
grutas. Quizás peca de tener una entrada pequeña y "algo molesta" pues parece
escaso de acera. Eran las 21:00 cuando se abrieron las puertas, y comenzamos a entrar.
Este año, me lo he permitido; por 4.500 pesetas me he sentado a "dos pasos" de
JOAN MANUEL. Otras veces, por torpeza y quizás "tardanza" acudía algo tarde a
adquirir mis entradas y "llegaba tarde". Tan tarde, que me tocaba el
anfiteatro, el antepalco, o "allá arriba" dónde uno se dice y pregunta: Se le ve que está
ahí, pero ¿es él?, ¿sonríe?, ¿qué hace?... incluso ¿qué ha dicho?... con lo
cual pones en evidencia una leve falta de "acústica" que tienen todos estos
edificios modernos y dedicados a "actos varios culturales"... e incluso te viene una
duda, de si "aquella figura humana" es el cantante al que tanto quieres o admiras.
Pero ayer no; a tres filas de Joan Manuel y "en el lado derecho, abajo" ¡qué
bien le vi, coño!, y ¡con perdón!. Puedo asegurar, que JOAN MANUEL SERRAT es una
persona de cuerpo humano, no una "imagen de televisión" o "software moderno"...
¡no!, existe. Vive entre nosotros... y tiene manos, viste de negro, le queda
poco pelo, tiene coronilla, una sonrisa cabronamente atractiva, le brillan los ojos,
los dientes... las manos son blancas, sin manchas de lunares... y salpica
motitas de saliva cuando canta.... ¡ES UN SER HUMANO!, ¡QUÉ COÑO! -y con
perdón. Un "tío exquisito", ¡vaya!
Dentro.
La Sala García Lorca es preciosa. Insisto, perdonadme, pero nuestro Palacio de
Congresos y Exposiciones es una maravilla. Serrat lo dijo ayer noche -Paco es
testigo-. Agradecía a la ciudad, y al Palacio el poder venir por aquí cada año,
y ofrecerles a sus músicos y a él mismo "esas condiciones". Y es que debe ser un
"gustazo" para un artista poder cantar ahí arriba y ver esta sala repleta,
llena de gente que quiere disfrutar del concierto, y hacer de todo "una fiesta". A él
se le notaba contento de que se les ofrezcan las magníficas condiciones del
"sitio", y poder brindar al público arte y cultura.
El interior es todo "color madera", butacas color vino, dividido en tres zonas.
Un segundo piso, de tres lados, y un último escalón de dos grandes alerones. El
techo está ornamentado de grandes cilindros áureos que reverberan bien -no, muy
bien-, la sonoridad del evento. Marco ideal, ¡vaya!
La fiesta.
¿Por qué será que dejan siempre el telón abierto? Es decir, cuando entras ya
estás viendo el decorado, y los útiles de los músicos... y ves la batería, y lo
que representa la función. ¿Por qué no cierran el cortinaje, apagan las luces, y
mientras se desplaza la tela, se va iluminando el escenario? ¡En fin!,
"peticiones minúsculas" aparte, os digo que ya se veía todo al entrar.
El escenario se reparte así: a la izquierda el piano-sintetizador y útiles
electrónicos de Kitflus. Al lado el guitarrista. Detrás de él, en alto, un
músico con "sonoridades varias", Nan Mercader. En esa misma altura, en el centro el
contrabajista Víctor Merlo, y a la derecha el batería Roger Blavia. Abajo de
éste, el bandoneonista (¿se diría así?), al lado el violinista... y quizás me
dejo algún músico, y no doy los nombres pues no los memoricé bien.
Curiosamente, en el lado derecho hay una mesa de mármol, tipo "café-cubano", en
la que figuran colocadas dos sillas recogidas, una sobre otra. (Durante la
primera parte, un actor-camarero irá apareciendo y le irá colocando a TARRES un
par de vasos de "¿vino blanco?" para que el "palíndromo" de SERRAT, los beba y
se emocione al son de las canciones. Bonito detalle. Un toque de fiesta).
Se apaga todo. Se ilumina mínimamente el escenario, y los músicos representan
llegar, y encontrarse en una calle, barrio iberoamericano (español, o
sudamericano) de alguna de nuestras queridas ciudades. Entra JOAN MANUEL, y "el
aplauso es caluroso y amistoso". Saluda, y se explaya en su "bienvenida
amistosa...". Describe que "eso" que hay detrás es una ¿acera, barrio,
callejuela...? de un "pueblecico" que es "de todos esa noche" y en la que se va
a oír música... y ¡¡¡TODO ARRANCA!!!....
La primera parte es "CANSIONES", como todos sabemos. Escuché las anécdotas de
"André Bretón... y Méjico". Le oí decir la explicación del "palabro"
PALÍNDROMO.
Le recogí varios de esos juegos de palabras... uno era como que "son robos y
sobornos", y otro como "se fue la zorra a dar arroz al abad" -o algo así-...
Perdonadme pero uno se pierde en el juego de seguir esos palíndromos y
memorizarlos... De esta primera parte, ¿qué más decir?. Que abiertamente dedicó
y mencionó los nombres de Violeta Parra en "Mazúrquica...", y de Discépolo en
"Fangal"... Que nos emociono a muchos, y mucho, su "Soy lo prohibido"...
pero no cantó "Sabana", ni "El cigarrito", si mal no recuerdo... ¿quizás se le
olvidase?. No sé... No me importa. Su último disco en directo suena como en el
CD, con "sonidos de directo"... Y, ¡ojo!, es un disco muy bonito. A mí,
personalmente se me va "metiendo cada vez más y más"... ¡y me gusta mucho!
Explicó el por qué de "Che Pykasumi", que según recuerdo tiene que ver con la
"creación, y el sol..." de la naturaleza, y de cómo los guaraníes sienten su
"naturaleza" y la pretenden conservar... "algo que no hacemos los otros
guaraníes"... ¡Bonito!
Y así, llegamos al final... Serrat, con un gesto "amistoso" nos dice... "Ahora
vuelvo"... y sale. Los músicos tocan un "intermedio musical" tipo "jazzístico" (marca Kitflus), van tapándose los "edificios de aquélla calle de nuestro barrio de pueblecico
iberoamericano"... todo el fondo se hace negro... y entra SERRAT.
Y llegan entonces el "Romance de Curro el Palmo", el "Umbrío por la pena" de
Miguel Hernández, "Los Fantasmas del Roxy", "Me gusta todo de ti, pero tú no",
"Dondequiera que estés", el "Mediterráneo"... una emocionante y querida -y, en
mi caso, muy sentida- "Cançó de Matinada", que me emocionó y me trajo mis
recuerdos catalanes de mis 16 años en Catalunya... ¡Qué bonita es la "Cançó de
Matinada!... bises,... aplausos... la gente en pie...
De nuevo sale SERRAT, coge a Kitflus, lo deja sólo para que le "aplaudamos" y le agradezcamos su trabajo con SERRAT, éste se acerca a él le dice "una última..." y canta "Lucía"... el Palacio se "infla rebosante"; todos de pie, aplausos, emociones... alegría,
felicitaciones... el Palacio iluminado... todo es color marrón-madera... él
saluda, besa manos de varias damas emocionadas... algunos nos acercamos a
saludarle y felicitarnos, y a todos nos muestra su "sonrisa cumplidora".... y
¡¡fin!!
Tras el concierto.
Uno que ama la obra y la persona de JOAN MANUEL SERRAT, reflexiona y piensa qué
es un concierto como éste, cómo se gana el cariño de unos espectadores, y cómo
se alcanza el "lugar" -cual sea, para cada uno-, al que ha llegado SERRAT.
GRANADA, la mía, la "particular" en la que entran estos "personajes" que uno
quiere colocar dentro de "mi ciudad", es SERRATISTA.
Una vez más se lo ha demostrado a SERRAT, y seguramente, ¡vaya que sí!, JOAN
MANUEL SERRAT vendrá el año que viene por "aquí abajo". O quizás en Abril, para
el homenaje-conmemoración del fallecimiento de Carlos Cano.
Entre el público, vi a Miguel Ríos -granadino-, e íntimo amigo de SERRAT, al
Alcalde,... diversas personalidades... vi un Palacio de Congresos, abarrotado,
y cariñoso con un artista-cantautor universal y muy querido.
Enhorabuena a todos los amigos de esta página, y a sus ciudades por recibir a tan
encantador personaje, y persona, en todos los aspectos. ¡Disfrutaréis de su
música y su obra!
Ayer estuvo en mi ciudad. Y le acogimos con respeto y cariño, y él nos obsequio
educación, profesionalidad, cortesía y sencillez.
GRANADA es "Serratista". GRANADA y SERRAT "son únicos". Uno para el otro.
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