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Conciertos en el Teatro Teresa Carreño de Caracas (Venezuela) 23, 24 y 25 de Mayo de 2001
Texto de Carmen Elvira (Caracas, Venezuela)
Tarrés y sus canSiones en Caracas
Para alegría de los seguidores de Serrat en Venezuela, recibimos su visita y nos complació con sus conciertos en mayo, los días 23, 24 y 25 en la Sala Ríos Reina del Teatro Teresa Carreño de Caracas y el día 26 en la Casa Gómez, una gran discoteca en Maracay.
Relataré comparativamente los conciertos de Caracas, resaltando visualmente sus diferencias: 23 de mayo (el más técnico y ortodoxo), 24 de mayo (aquél en el que mostró su genio) y 25 de mayo (el más cálido y simpático), que se apreciaron en su diálogo con el público y en las variaciones del programa.
Con la bella escenografía que identifica al álbum Cansiones y a Tarrés se inició el espectáculo. Poco a poco fueron apareciendo los músicos, el violinista, luego el pianista, el simpático y "todo ritmo" Kitflus, seguidos del propio Serrat y luego, el resto de la banda.
JMS saludó: "estoy contento de estar en mi casa", comentando los viajes de ida y vuelta que siempre hace en buena compañía". Conversó sobre todos los objetos que toda persona suele traer en la maleta cuando regresa de viaje: recuerditos cajas de cerillas (aquí los llamamos fósforos), ceniceros, cucharitas, toallas, vasos y hasta los típicos pisapapeles de vidrio que tienen dentro algún monumento o emblema y el nombre de la ciudad que se visitó y que al voltearlos, dejan caer una escarcha simulando la nieve, "aunque hayan sido adquiridas en La Habana donde no ha nevado desde el Pleistoceno Medio". Explicó que él y su grupo, a diferencia del resto de la gente, al regresar de viaje traen una maleta cargada de canciones, que forman "el disco blando de su memoria", que son el néctar de la vida, sentimentales, sensuales, etílicas, de amor, amistad, risa y alcohol. Dio así inicio a su interpretación de una de sus CanSiones: "En la vida todo es ir", sustituida en el tercer concierto por "Yo sé de una mujer". A continuación entró un mesonero a escena, trajo una mesa y dos sillas, sirvió dos copas de vino dejando la botella sobre la mesa. JMS continuó y nos regaló "Sabana" seguida de una total ovación del público pues es la canSión venezolana en el concierto y en el álbum CanSiones. El primer día, Serrat saludó a Simón Díaz, autor de la música y presente en el público. Indicó que Simón era responsable del amor que siente por la música y la tierra venezolanas. Alguien del público le pidió que saludara a José Salazar, autor de la letra y Serrat aclaró que no lo hacía pues no estaba esa noche presente.
En el tercer concierto, en este momento una señora le entregó una carta y la leyó. JMS simuló que miraba un reloj en su muñeca y dijo: "no he usado nunca "perruca", en mi casa me regalaron uno y lo perdí, y desde 1952 ando sin reloj" (¡¡¡Imagino que en catalán, perruca significa reloj!!!). La leyó varias veces haciendo muecas y aumentando la curiosidad del público.
Introdujo a Tarrés, su otro yo. Siempre van juntos y se compensan, "Serrat es el que decide y Tarrés es el que hace que valga la pena". Señaló que hay personas que tienen problemas con la relación con su otro yo y consultan a confesores o a psiquiatras. Dijo que él prefería al último aunque fuese pago, pues el confesor ponía penitencias mientras que el psiquiatra se limitaba a escuchar, "como lechuzas o búhos y hablan poco" y dijo que "si se extendía más en esto, su presentación en vez de ser un concierto se parecería más a una lección gratuita de psicología y sociología". Señaló que todos tenían otro yo y algunos, sobre todo los políticos y los ventrílocuos podían tener dos o tres. También dijo: "nadie usa su otro yo como Serrat lo hace..". Y así nos regaló su canSion "Tarrés", seguida de "El último organito".
Tomó vino de una de las copas que estaban sobre la mesa e interactuaba con el público dándole la espalda cuando bebía, el segundo día se volteó y nos dijo: "ENVIDIOSOS...", y en el tercer día giró para brindar con el público diciendo "Salud, Salud", también dijo: "siempre había pensado en lo maravilloso que sería tener un bar en el escenario y aquí esta aunque sea muy sencillo". Continuó con las graciosas comparaciones Serrat / Tarrés: "Serrat toma por ambos, Tarrés va al grano pero siempre escriben juntos las canciones, como Penélope". De manera sutil fue desapareciendo la escenografía de CanSiones, para quedar un fondo negro que anunciaba la interpretación de sus canciones de siempre, acompañadas por un bello y dinámico juego de luces, que se iniciaron con "Penélope".
Este tercer día aprovechó la carta de le habían entregado antes para establecer un peculiar diálogo con el público a través de la curiosidad. Dio la carta a Kitflus diciéndole: "atente a las consecuencias" y señaló: "qué bueno es tener un músico inteligente y simpático". Luego le indicó a Kitflus: "entiendes lo que dice la carta" (para mayor curiosidad del público, pues no soltaba prenda). Kitflus la leyó en silencio y así... ocurrió una variación en su programa: "Penélope" fue sustituida por "Cantares". Al terminar, Serrat se dirigió a la señora y le dijo: "Distinguida señora, espero que haya quedado complacida. Espero que Ud. entienda que no puedo complacerla en todo y lamento que tenga que irse pues le vamos a echar de menos". Así, suponemos que ella tenía que abandonar la sala y en su carta pedía a JMS que le complaciera con algunas canciones. Su premura sería tal, que debe haber indicado una hora de partida en su carta y eso fue lo que motivo a Serrat a intentar mirar el reloj que no tenía, cuando leyó la carta por primera vez. De esta manera logró una gran camaradería con el público.
Siguió la interpretación de "Me gusta todo de ti" y "Lucía". Luego sutilmente regresó la escenografía del álbum CanSiones, mientras el público le pedía varias canciones. JMS señaló el tercer día: "les agradezco mucho el conocimiento que tienen del repertorio y esto es conmovedor. Si empiezo a complacer a todos, vendrán suicidios masivos y a mí me caen a coñazos".
Continuó su conversación introduciendo el tema de los palíndromos de la lengua española: palabras que leídas al derecho o al revés dicen lo mismo. En el segundo concierto en este momento una muchacha se acercó para darle una carta y JMS le dijo: "Esto no es un palíndromo sino un milagro"; continuando con ejemplos de palíndromos: ORO, MENEM, y AMIGO NO GIMA de Cortázar. Señaló que había otros poco graciosos como SE VERLA AL REVES, y otro también de poco contenido DABALE, ARROZ A UNA ZORRA, comentando que no sabía si a la zorra le gustaba el arroz….. A partir del segundo concierto dijo uno muy venezolano AREPERA (aclarando que es la señora que hace las arepas, nuestro pan de maíz de cada día) y el tercer día: ABANICO CON AMONÍACOCAINÓMANO COCINABA, que era de un venezolano llamado David Schefield... Señaló que Serrat y Tarrés tenían una relación palindrómica, misógena, simpática, erótica, romántica, nostálgica, noctámbula, siempre con esdrújulas. El segundo y el tercer día dijo: "Todos Uds. son esdrújulos: público, espléndido" y así, con escenografía de Tarrés lista, introdujo la canción de la "magnífica Violética Párrica", la "Mazúrquica modérnica", seguida de "Soy lo prohibido" y "El amor, amor".
Con esta canción colombiana de tanto ritmo caribeño, fue interesante observar como los movimientos corporales de Serrat no tienen cadencia, son más bien robóticos o cartesianos. Su gran afecto por la música latina le debería llevar a un mayor esfuerzo en contonear su cuerpo para estar más a tono con estos ritmos. Aquí en Venezuela le podemos dar clases… estamos a la orden… Kitflus sí se contonea... Sin embargo, si por algún motivo JMS no puede hacerlo, pues que se quede así, sin problemas y seguirá siendo admirado. ¡¡A lo mejor, esta tarea se la dejamos a Tarrés!!.
El segundo día del concierto apareció su genio, JMS intentaba continuar el espectáculo, pero la muchacha que le había entregado una carta cuando introducía los palíndromos, insistía desde su puesto en su lectura, apoyada por público a su alrededor que coreaba: "Que la lea, que la lea''. JMS contestó: "Ahora no quiero suicidarme''. Sentado en la silla del bar dijo: "Serrat sólo lee El Quijote, mientras que Tarrés es el que toma la carta, la bota y luego la encuentra y la lee y luego, deja a la niña esperando en un sitio y no vuelve, para vergüenza de Serrat''. Ante la insistencia de la muchacha y del público, JMS dijo que no la leería y señaló: ''Yo no mostraré los calzoncillos pues mis intimidades las llevo a casa''… Los insistentes se quedaron callados… y siguió el espectáculo. En el tercer concierto, alguien le trajo flores y él dijo: "Son compensaciones de mi prima Antonia que siempre me trae flores".
Continuó su comparación del dueto Serrat / Tarrés indicando que: "desde que el mundo es mundo, cada cual tiene su otro yo. Tarrés es el que tiene deudas y Serrat es el que las paga. Tarrés ve a una mujer, le pide el teléfono y le dice que viene en cinco minutos, y no vuelve, Serrat tranquiliza a los vecinos y recupera el teléfono de la dama. Tarrés sabe que sin Serrat no existe y Serrat sabe que sin Tarrés no valdría la pena vivir".
En este momento, en el tercer concierto comenzó a repicar el teléfono celular de alguien del público. JMS le dijo al dueño del teléfono: "conteste el teléfono por favor, ya que insiste tanto, a lo mejor es su mujer.., si quiere nos callamos todos... o a lo mejor es su otro yo que lo llama..., dígale que se venga...". Todo esto acompañado de muchas risas del público. Siguió el espectáculo con "De un mundo raro" y de nuevo apareció la escenografía con fondo negro acompañado del juego de luces, mientras la banda interpretaba una música instrumental y Serrat salía de la escena. Apareció y nos complació con "Romance de Curro el Palmo" y "Lecciones de urbanidad".
En el primer concierto llegó el momento de UNICEF, y su discurso por la justicia con los niños del mundo. Dijo: "Hoy en día hay muchos niños explotados por adultos infames, prostituidos y no hace falta ir muy lejos para encontrarlos". Y así introdujo la canción "Niño silvestre" que fue sustituida en los conciertos posteriores por la bellísima "Princesa", seguida por "Los fantasmas del Roxy".
Inició la despedida dando las gracias en nombre de todos los que le acompañaron en el concierto. Indicó que si el público no estuviera presente, ellos tampoco podrían estar allí, que le tenía cariño y con él tenía una gran complicidad. Luego todo el equipo nos saludó con venias recibiendo una gran ovación de todos que JMS agradeció con besos al aires y a Kitflus en la frente. Todos le pedían canciones, no pudimos lograr que complaciera con la canSion guaraní de su último disco. En el primer concierto Serrat dijo: "para unificar criterios, complaceré con una canción catalana. "Cançó de matinada". Siempre que cantó en catalán señaló que no hacía falta traducirlo pues "en Caracas todos hablan catalán" y que "los que no lo hablen tienen la mente libre para imaginar lo que la canción dice". Hizo una simpática explicación de los catalanes: "raros pues hacen muchas cosas en catalán: cantar, hablar, escribir, bautizar a los hijos, aunque el amor, lo hacen como todo el mundo". Siguieron más aplausos y complació con "Cantares", el público emocionado le acompañó cantando, y luego siguió con "Dondequiera que estés" y "Mediterráneo".
En la despedida del segundo día cambió el orden y continuó con "Cantares", "Dondequiera que estés" y "Mediterráneo" y fue entonces cuando a petición del público y "para tratar de poner orden", anunció la canción catalana "Pare".
En el tercer día el orden del gran final fue: "Dondequiera que estés", "Mediterráneo" y "Penélope". Ante un público emocionado que respondió con aplausos y gritos de alegría, JMS dijo: "no quisiera interrumpirles, solo quiero decirles que les cantaré una canción en catalán, idioma que todos conocen y que se llama "Paraules d'amor"...". Al terminar la canción una dama del público le gritó: "Te amo yo también". Ante la ovación en los dos primeros conciertos JMS salió sólo a escena con su guitarra y nos regaló "Aquellas pequeñas cosas".
Luego del primer concierto y por gentileza de Producciones María Gómez, junto con otra gran serratiana venezolana, Miren Ichazo, pude pasar a saludar al artista. Fuimos presentadas como sus grandes seguidoras, que asistíamos a todos sus conciertos. Le obsequiamos una artesanía venezolana que mostraba nuestras comidas típicas, que con mucha gentileza agradeció. Le explicamos el significado de cada manjar (entre ellos la arepa y las hallacas) y le pedimos que la conservara como un recuerdo de nuestro país en su estudio de grabación. Estaba Serrat muy cansado, se quejaba del calor en el camerino y pidió seguir saludando a la gente fuera de él. Vimos saludándole al Embajador de España y a Cristóbal Guerra, periodista venezolano que escribió un libro sobre Serrat. Le pedimos autógrafos y firmó nuestros programas, tomando el cuidado de preguntar nuestros nombres para ponerlos en las dedicatorias.
IMPRESIONES DE OTROS SERRATIANOS VENEZOLANOS
De Miren Ichazo luego del concierto del primer día: "El espectáculo fue como siempre entrañable, íntimo, muy bien montada la escenografía, me encantó su cambio según el tiempo, con la de Tarrés para las canciones del nuevo disco, que se ponía más íntimo para las canciones de siempre, más viejas. La música fue excelente. Me encanta que él canta las canciones sin cambiar su estilo, identificándolas de antemano con su forma coloquial de anunciar su repertorio. Mis consejos a Serrat: tomar unas clases de danza y expresión corporal, aunque lo quiero igual así, pues cada vez él canta más canciones con ritmo latinoamericano que deben ser acompañadas con una cadencia del cuerpo que aun le falta a él, aunque entiendo que pudiera ser difícil de lograr para un catalán tan intelectual. Es difícil darle un consejo o crítica pues para mí él es un genio desde siempre. Lamentablemente estaba muy cansado, debe ser agotador dar entrevistas luego del concierto. Se le notaba que trataba de ser amable. Pero como admiradora, me gustaría compartir con él en un ambiente más íntimo, escuchar lo que habla y lo que dice. En resumen, lo admiro muchísimo."
"LA COMPLICIDAD DE SERRAT", de María Isabel Morillo luego del concierto del 24 mayo: "Mi amiga Carmen me pidió detallar su lenguaje corporal... Siempre vestido de negro, su lenguaje corporal se centra en su cara, sus ojos brillan en el relato pícaro de sus "cansiones", cuya antesala es siempre difícil de captar para quien no conoce la idiosincrasia del catalán, su lenguaje, sus costumbres... Cuántas veces fue Tarrés el autor y Serrat el intérprete… Cejas y boca se mueven sin cesar y el que lo escucha y observa de cerca no puede dejar de percibir la complicidad que quiere generar en cada uno de nosotros, incluso en un teatro de escasa intimidad como la sala Ríos Reina. Su mano izquierda muestra la timidez y el nerviosismo remanente a través de los años, que como niño pequeño con movimientos casi autistas, se empeña en alisar el borde inferior de su chaqueta, mientras su mano derecha liberada y llena de historias que contar, acompaña la anécdota que disfruta en compartir con el público".
Y para terminar, esta crónica pretende pasear a sus lectores a través de las vivencias caraqueñas con tan admirado y respetado artista, que cada vez es más nuestro. Hace poco le comenté sobre este relato a Cristóbal Guerra, periodista y autor de un libro sobre Serrat. Le advertí que yo no era periodista sino admiradora de Serrat desde siempre y que lejos estaba mi intención en competir con los profesionales de la comunicación. Cristóbal me dijo algo simpático: "lo importante es que tu crónica sale del corazón".
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