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Concierto en Bilbao el 24 de Noviembre de 2002
Texto de Antonio Ovejas y Mari Carmen Martínez (Vitoria-Gasteiz)
Los "Versos" inundaron el Euskalduna
Lluvia copiosa en Bilbao para recibir a Serrat, que regresaba casi dos años después de su doble presentación de Tarres-serraT, febrero de 2001. Lo hizo entonces en el Teatro Arriaga, que en tantas ocasiones llenó y le correspondió con largas ovaciones.
Esta vez se presentaba en el Palacio Euskalduna. Auditorio de gran capacidad levantado junto a la Ría, donde otrora hubiera un astillero de cuyo vientre nacieron grandes buques que todavía hoy surcan los mares. Una gran quilla embarrancada en el vestíbulo da cuenta de ello. Y de nuevo le esperaba un público entregado, mayoritario del lugar, pero también venido de las provincias vecinas, como es nuestro caso, al ser este el único concierto previsto en la zona norte, que hacía días había agotado el papel.
Si bien habíamos tocado la gloria disfrutando en Salamanca de los dos conciertos de comienzo de la gira, queríamos aquí deleitarnos, incorporándonos a una tournée en pleno rodaje.
Y bien que lo conseguimos. Desde nuestra llegada a este marco incomparable, todo fueron sorpresas agradables, buenas localidades, extraordinaria visión, encuentros con, conocidos y conocidas serratianos, etc.
Como siempre la puntualidad. A las 8 de la tarde se oscureció la sala, tomaron sus puestos Ricard Miralles, David Palau, Paco García, Álex Hernández y Alejandro Terán. A diferencia de otros conciertos de esta misma gira, que sin introducción alguna se iniciaba con estos más Serrat en el escenario interpretando "Bendita música", nos sorprendieron en esta ocasión iniciando la sesión con una bonita introducción musical a buen seguro obra del maestro Miralles.
Y a partir de aquí 22 canciones que sin hacer comentarios sobre ellas paso a citar en el orden que fueron interpretadas:
“Bendita música”, “La Bella y el Metro”, “Benito”, "Sin piedad", “Muñeca rusa”, “Llanto y coplas”, “Defensa de la alegría”, “Los recuerdos”, “Los Fantasmas del Roxy”, “De cuando estuve loco”, “La Cançó del Lladre”, “Mediterráneo”, “Es caprichoso el azar”, “De cartón piedra”, “La mala racha”, “Dondequiera que estés", “Hoy puede ser un gran día”, “Qué sería de mí”, “Fiesta”, “El Señor de la noche”, “Cantares” y "Lucía".
Este local, en el que los recuerdos traen a los oídos el martillear del acero, el siseo de los sopletes, el ir y venir del puente grúa..., poco a poco se iba "inundando de versos" y de recuerdos a una exitosa carrera de más de treinta años que juntamente hemos recorrido con quien nos la ha escrito.
No faltaron las presentaciones de las canciones, los recuerdos a los poetas, la traducción del catalán para aquellos pocos que en la sala no lo conocen, el humor de nuestro Serrat, hecho todo y calculado por el artista para conseguir que todos termináramos encantados.
En estos tiempos que corren, encontrarte con la dignidad hecha música y otros valores que reúnen mitos como este que hoy transita nuestros pueblos es todo un milagro. Por eso hace tiempo que tomamos el compromiso personal de no desperdiciar ocasión que se presente de escucharle sus canciones y encontrarnos cerca de su entorno. Así que si nada lo impide, volveremos a encontrarnos en el Albéniz.
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