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Concierto en Barcelona el 15 de Diciembre de 2002
Texto de Oscar Constantí Bosch (Mataró - Barcelona)
SERRAT QUEDÓ EN TABLAS
Había asistido, un servidor, al recital del viernes anterior en el mismo escenario. Un escenario que Serrat controla y seduce a la perfección... y es que Joan Manuel Serrat encima de él, demuestra que tiene tablas para dar y vender. Y esas tablas precisamente fueron las que salvaron aquella actuación que no estuvo a la altura. El viernes hubo "Plany al Mar" por partida doble: la canción y el triste "Mediterráneo" que quizá, tal y como están las cosas por el Norte, ya no besa nuestra aldea ni acompaña la voz de Serrat.
Así pues, el domingo repito con preocupación y espero “Mediterráneo”, mi particular barómetro...
Sale Serrat. Aplausos. Más aplausos. “Cançó de Bressol” y “La bella y el Metro”. Nos dio las gracias en su nombre y del señor Balañá e hijos...
“Sin piedad”... uaau... parecía que iría mejor... desde luego que sí. Serrat sufre. Pero acierta cien por cien...
Sigue... “Cançó de matinada”.
Con “Los fantasmas del Roxy” al tiempo de presentar la banda nos aseguraba que acabaría el recital... “Qué sería de mí”.
Se acercaba el momento. Serrat iba a cantar “Plany al Mar”, dedicada en esta ocasión no solamente al pueblo gallego, sino también al asturiano y cántabro, al vasco y a los navarros, portugueses y franceses... Empieza: "Quizá porque mi niñez sigue jugando en tu playa (...) ¿Qué le voy a hacer si yo... NACÍ EN EL MEDITERRANEO...?" ¡Sí! Desde luego el domingo renació en "Mediterráneo"...
Sigue, creo que tanto él como yo más tranquilos, “Kubala” con la estupendísima e irónica presentación, y “De cuando estuve loco”. Genial.
El momento estelar fue, sin duda, la aparición de Noa en el Teatro para cantar “Es caprichoso el azar”. Serrat, se dirige al respetable y suelta: "vaya potra habéis tenido en venir hoy..." y desde luego, era verdad.
“Barcelona i jo”, “Los Recuerdos”, “Señor de la noche”, “Me'n vaig a peu”, “Fiesta” y “Paraules d'amor”.
Cantó también “Res no és mesquí” y tras largos y merecidos aplausos, llegó “Penélope”. El del domingo salvó el recital del vienes. Serrat quedó en tablas. Y es que tiene muchas.
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