Concierto en el Paraninfo de la Universidad de Alicante
25 de Febrero de 2003

Texto de Manuel Guillén Tudela (Alicante)




SENCILLAMENTE GENIAL


   Sobre un aforo de unas 1500 personas, todas fans incondicionales del NANO, nos dispusimos a celebrar una noche mágica con su inigualable música.

   El escenario sobrio y elegante, sobre fondo negro, unas columnas blancas que cambiaban de color según la iluminación, unas luces en el techo envueltas en formas simulando conchas de mar.

   Tras unos minutos de retraso, salieron los músicos, comenzando las primeras notas, el silencio es absoluto. Sencillamente vestido, pantalón vaquero, camiseta negra, chaqueta gris, con bolsillos negros, apareció el maestro en el escenario bajo una atronadora ovación.

   Nos empieza a deleitar con su “Cançó de Bressol” seguida de “La bella y el Metro”. Con un gran aplauso se presenta con un "bona nit" a todos los presentes; alguien del público le dice "¡guapo!" y él se da la vuelta mirando a su guitarrista, risas entre el público, entre lo escaso de mis conocimientos del catalán, pude sacar que él de guapo, nada de nada.

   Su canción siguiente “Benito” nos pone a todos la piel de gallina, seguirán “De cuando estuve loco” de su álbum "Versos en la Boca", título en el que estoy completamente de acuerdo. “Cançó de matinada” con su inseparable guitarra. Hace un alto en el camino y nos presenta uno por uno a sus músicos.

   Llegan “Los fantasmas del Roxy”, “Los recuerdos”, “Señor de la noche”, “Cançó del lladre”. Una preciosa canción (todas lo son) es la titulada “Es caprichoso el azar”.

   Después retorna al pasado con “Barcelona i jo” y tras unas palabras donde mas o menos dice que en su carrera artística, los poetas tienen un papel fundamental, nos habla de Machado, de Benedetti, de Hernández, y sobre éste ultimo nos deleita con “Elegía” donde el arte de Serrat se hace Universal. Es algo difícil de narrar, pero tiene un calificativo: “apoteósico”.

   Una ovación de gala, espectacular cierra esta canción a la que le sigue, “La mala racha”, “Pare”, “Hoy puede ser un gran día”, “Qué sería de mí”, para volver en el tiempo a 1967 y su “Me'n vaig a peu”. Y tras la canción “Fiesta” da por finalizada su actuación, pero los constantes aplausos del público le hicieron retornar con “Cantares” interpretada al unísono con el público, terminando con su “Pueblo blanco”.

   Con una cerrada ovación dio por finalizada la gala, y sólo me gustaría añadir que a Joan Manuel Serrat le pasa como al vino, mejora con el tiempo.

   Mi sueño se hizo realidad, lo conocí en persona, todo en ÉL es alegría y pude hacerme unas fotos con mi prometida y mi ídolo. Su calidad artística es incuestionable, pero su calidad humana es sencillamente intachable.

   GRACIAS JOAN.


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