Concierto en el Auditorio de Aldaia - 27 de Febrero de 2003

Texto de César Saiz (Aldaia-Valencia)




ALDAIA, CONCIERTO Nº 57,
SUMA Y SIGUE


   En primer lugar, ruego disculpas por mi torpe aliño ortográfico y enviarle una sincera felicitación a Paco Martín por el contenido de la página web. Se advierte el trabajo bien hecho y es de agradecer tanta inversión en tiempo personal para que los demás disfrutemos de este vínculo.

   Soy César, hace 20 años que tengo 20 años y de Serrat, mas del 50 % de mi vida. Me enganché con la recopilación cuádruple que editó Zafiro y si no me falla la memoria, mi primer concierto, fue allá por 1979 en los Jardines de Viveros de Valencia. Ya ha llovido.

   En esta ocasión, se trata de un recinto nuevo, el recientemente inaugurado Teatre Auditori Municipal d' Aldaia (TAMA) y poseo unas discretas localidades de penúltima fila, eso sí, del Patio de Butacas. El recinto es pequeño y creo que disfrutaremos del recogimiento necesario.

   Es increíble lo que cuesta conseguir una entrada para ver a Serrat en Valencia. Cuando se trata de conciertos de tipo municipal o pseudoficial a uno siempre le queda la duda si el aforo está previamente repartido y me parece sospechoso que en las primeras filas estén las "fuerzas vivas". Bueno, es solo un presentimiento pero seguro que más de uno coincidiréis conmigo.

   Escribo estas líneas justo el día anterior al acontecimiento y tengo ya el gusanillo en el estómago. Hace casi dos años que no acudo a escuchar al maestro y estoy loco de contento. ¿Qué canción elegirá para comenzar? ¿“Cançó de Bressol”? ¿“Bendita Música”?

   He seguido con interés las crónicas que se han enviado sobre "Versos en la boca", reconozco que hubiera preferido la sorpresa y no conocer previamente el desarrollo de la actuación tan minuciosamente. Llevo el concierto destripado gracias a vosotros.

   Hago un rápido cálculo y deben de ser más de 50 los conciertos de esta gira. ¿Estará cansado? Acaba de llegar de América, dos días seguidos en Alicante, mañana en Aldaia y pasado en Paterna. Uffff... ! Definitivamente, estará cansado.

   Dejo "la previa" por hoy. El Valencia va perdiendo 0-3 y eso es bastante duro. Se le queda a uno el ánimo bajo mínimos. ¡Estos romanos...!

27/02/2003 ( 20:00 h.)

   Salgo para el concierto. Echaré de menos a Kiftlus, pero viene Miralles. Anem a vore. Tengo escasos 1000 metros hasta el teatro y no hay prisa. Hoy jugamos en casa. Luego nos vemos.

28/02/2003 ( 20:36 h.)

   Transcurridas casi 24 horas del concierto de Serrat, os transcribo a continuación lo que puede ser la crónica de anoche.

   En primer lugar, apuntar una cierta desilusión con el resultado acústico. Esperaba una sonorización más diáfana y contundente al tratarse de un teatro de última generación y, se supone, dotado de los últimos medios al respecto. Sobre el montaje escénico, poco puedo apuntar de nuevo. A pesar de su sencillez la iluminación extremadamente cuidada y absolutamente efectiva. Muy buena.

   Con diez minutos de retraso, arranca Miralles y la banda, una breve introducción musical, sale el Maestro y... ¡“Cançó de bressol”! Acertado en mi opinión el tema de inicio. "Por la mañana rocío... Al medio día calor..." Bonita forma de abrir los poros del alma y obligar al público a centrar su atención en el escenario.

   No hay sorpresas, en segundo lugar: “La bella y el Metro”. Tras las primeras estrofas ocurre algo irregular: se advierte un gesto de contrariedad en Serrat, gestos de que algo no anda bien. Da órdenes para que continúe el grupo con la interpretación musical y se retira del escenario, seguido por las miradas de los músicos contrariados y un público que intuye que algo ocurre. Al cabo de dos minutos reaparece con un manojo de papeles y gafas: ¡SE OLVIDÓ LA LETRA! ¡Nano, trabajas demasiado!

   Después de este ligero incidente, sigue desgranando canciones: “Benito”. Parte del público interrumpe la parte final del tema creyendo que había acabado. Error imperdonable. Sobre todo porque justo en ese fragmento, los que conocemos la canción, estamos absolutamente extasiados y un día tendremos un disgusto cardíaco. "BENITO" es un tema donde conocemos al Serrat intérprete en toda su dimensión. Si bien la capacidad vocal tiene sus limitaciones, aquí saca sus dotes de actor y crea una atmósfera absolutamente deliciosa.

   Más canciones: “De cuando estuve loco", "Cançó de matinada", "Los fantasmas del Roxy", "Los recuerdos”, presentación de la banda, ya sabéis: "siempre es conveniente saber con quien va a pasar uno la noche..."

   “Señor de la noche”. A estas alturas el concierto va adquiriendo un tono grisáceo que no me convence. Da la sensación de que el público se va acomodando a un desgranar de temas y no existe la conexión de otras veces ni la implicación del aforo.

   “Plany al mar”, previamente reflexiona sobre el desastre del Prestige y la irresponsabilidad de algunos con las cosas que nos dan de comer. Aplausos.

   “Mediterráneo”. El concierto va tomando otro tono y superamos "el bajón". A partir de aquí se entra en una dinámica más familiar. Los aplausos se tornan más cálidos. Vamos en busca de la sintonización plena.

   “Fue caprichoso el azar”. No existen referencias a la no-presencia de Noa. Maravilloso tema en la línea de mis preferidos.

   “M'en vaig a peu”. Aquí me gustaría hacer un comentario que supongo muchos no compartiréis. Se trata del reencuentro con Ricard Miralles y la dirección musical de esta gira. Es probable que, particularmente me hubiese habituado a Kitflus y aún congratulándome de la vuelta del antiguo colaborador, Kitflus interpreta a Serrat de manera magistral y en determinados pasajes creo que incluso mejor. Es una opinión muy personal.

   Una agradable sorpresa: “Pueblo blanco”. Serrat en estado puro y orgasmo colectivo.

   “La mala racha”. Ligero bajón en el respetable, afortunadamente resuelto con rapidez. “La Tieta” ¿Tenéis una Tieta?

   “Hoy puede ser un gran día” con arreglos musicales tipo "El gusto es nuestro". Valga la redundancia, sobre gustos no hay nada escrito.

   “Qué sería de mí” y “Cantares”: se percibe el fin de fiesta y empiezo a encontrar la voz más forzada de lo que es habitual. Existen temas que son una apuesta segura en Valencia (supongo que en el resto de sitios) y previo a “Paraules d'amor” cuenta (mejor dicho, interpreta) una divertidísima anécdota sobre un artista brasileiro y su particular forma de actuar. Nada nuevo sobre la interpretación de esta canción, si acaso (otra apreciación personal) la escasa disposición del público de Aldaia que en ningún momento llegó a conectar con el concierto. El propio Joan Manuel advirtió este detalle y dio un pequeño "tirón de orejas"

   Como broche final “Aquellas pequeñas cosas” y una voz que pedía a gritos descanso.

   Hasta aquí el resumen de lo que fue la actuación en Aldaia. No me atrevería a decir decepcionante, pero sí con algún punto oscuro que impidió cuajar la magia: la falta de complicidad con el publico (¿exceso de fuerzas vivas en el patio de butacas?) y la sospecha de que Joan Manuel Serrat prolonga excesivamente las giras poniendo en peligro la frescura que en otros momentos hemos disfrutado.

   En todo caso el Maestro nunca defrauda y los 20 Euros de la entrada, han sido una gran inversión. Hasta pronto.


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