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Concierto en el Palacio de la Opera de La Coruña 24 de Abril de 2003
Texto de Milagros Pérez Meirás (La Coruña)
OTRA NOCHE INOLVIDABLE
Yo soy de Ferrol, y desde hace más de 20 años me dedico a "perseguir" a nuestro ARTISTA, por todos los conciertos que ofrece cerca de mi ciudad, y siempre en la fila uno, incluso en alguna Gira conseguí verlo un día en Coruña y unos días más tarde en Santiago, porque siempre me queda la misma sensación al terminar los conciertos, de que me sabe a poco, pasa la hora y media aproximadamente que dura cada actuación, y a mí me parece que aún estamos empezando. El día 24 me pasó lo mismo: cuando sonaban los primeros acordes de "Fiesta" ya me empecé a preocupar porque sabía que realmente se nos acababa la Fiesta.
El concierto comenzaba a las 21 horas, y pasaban aproximadamente cinco minutos cuando subieron los músicos, precedidos por el maestro Miralles, al escenario y comenzaron a tocar una magnífica introducción. El decorado que sólo se basaba en los juegos de los focos de colores de la parte superior del escenario, resultaba magnífico, muy acogedor. Sobre las nueve y diez, JOAN MANUEL aparecía ya sobre el escenario, guapísimo e impecablemente vestido, como siempre, y el público que abarrotábamos el Teatro lo recibimos con una cerrada ovación. Sonaban entonces los acordes de "Bendita música". Bendita música fue lo que nos ofreció durante esa noche, para mí mágica y pienso que para la gran mayoría de los asistentes también. Con un repertorio creo que muy acertado, en el que se entremezclaban magistralmente, las canciones de siempre con las de su último y magnífico trabajo (a mi parecer) "VERSOS EN LA BOCA".
A "Bendita música" le siguió "La bella y el Metro" como presentación del disco, le siguieron: "Benito", "Muñeca Rusa", "Los fantasmas del Roxy", creo recordar que más o menos entre estas dos últimas canciones hizo la presentación de los músicos que le acompañaban en el tono familiar y simpático, que le caracteriza, no lo dejó para el final "por si se le iba el Santo al Cielo...". Enseguida empezamos a escuchar los silbidos del comienzo de "De cuando estuve loco" y de nuevo una ovación del público como si se tratase de uno de sus clásicos a pesar de ser un tema tan reciente, le siguió "Señor de la noche", y a continuación un homenaje a sus poetas, para lo que eligió el "Llanto y coplas" de Antonio Machado y el "Defender la alegría" de Mario Benedetti, yo no sé si a todo el mundo le pasaría lo mismo, pero a mí la interpretación de este tema, me puso la carne de gallina, su entrega y entusiasmo era total y tan contagioso que te daban ganas de gritarlo a ti también, como si fuera una consigna, se te metía dentro..., no sé expresarlo pero me hacía vivir la canción.
Después retomó el "VERSOS EN LA BOCA" con el tema "Los recuerdos", a continuación llegó ya el delirio cuando empezó a sonar "Penélope", y la introducción de "Plany al mar" un tema que, por desgracia, y sobre todo por mi tierra, nos sonaba a plena actualidad, al grito de una persona del público de NUNCA MAIS, contestó que ojalá fuera NUNCA MAIS, pero que lo dudaba y siguió dándonos un poco su opinión sobre los monocascos, le dimos las MOITAS GRACIAS, y en un gesto totalmente cómplice pidió que no se le dieran las gracias porque él se sentía igualmente afectado por la desgracia del PRESTIGE y dándole las gracias lo hacíamos sentir forastero, por supuesto el teatro se vino abajo con los aplausos, primero nos lo recitó en castellano (aunque yo creo que no era ni necesario). Los temas siguientes fueron: "Mediterráneo", "Es caprichoso el azar", "Disculpe el señor", "La mala racha", "Dondequiera que estés", y otro momento inolvidable, discretamente y sin decir nada, sacó de su bolsillo una pegatina de NO A LA GUERRA, la pegó en su guitarra, y nos dio su opinión tan correcta, precisa, inteligente y tan compartida por todos, sobre la guerra de Irak, yo creo que no se podía aplaudir con mayor intensidad, a esas alturas a mí particularmente, ya me dolían las manos, y todo ello era la presentación a su "Algo personal", otro de los temas con los que nos identificamos totalmente.
Le siguió "Hoy puede ser un gran día", una versión muy similar en los arreglos a la que interpretaban en la gira "EL GUSTO ES NUESTRO", y OHHH!, inevitablemente los acordes de "Fiesta", que a pesar de lo bonita que es la canción, en los conciertos me produce la tristeza de saber "...que ya llegó el final" y que sólo podemos esperar ya los bises que nos quiera regalar. Después de retirarse del escenario, atendió nuestras peticiones (nadie estaba dispuesto a irse así), firmó algunos discos que le acercaron al escenario, ý nos regaló "Cantares" que en los estribillos nos ponía el micrófono para que cantásemos con él, y "La saeta", después se marchó, pero ante nuestra insistencia en los aplausos, nos regaló un "Lucía" inolvidable, interpretado ya sólo con el piano de Ricard Miralles.
Y por desgracia se acabó, para mí duró un suspiro y no me quedará otro remedio que esperar otro año para volver a vivir otra noche irrepetible como esta. También tengo que decir que este año, me quedó un poco de mal sabor de boca porque es el primer concierto que me vengo sin el disco firmado, me imagino que tendría sus motivos, porque todos sabemos que es sumamente amable a la hora de la salida, al atender a los incondicionales que siempre lo estamos esperando a la salida del camerino, con el bolígrafo y la cámara de fotos en la mano, pero este año, se nos escapó. Esperamos más de media hora porque no creíamos que se nos fuera así, pero... Como dije antes, está perdonado porque tenía que tener alguna razón.
Para terminar, os diré que creo que nos tenía metidos en el bolsillo desde que salió al escenario, por eso no puedo matizar que canciones fueron las más aplaudidas, que él estuvo tan genial y entregado como siempre, es más, al terminar el concierto comentaba con mi amiga BEGOÑA, a la que le mando un saludo, que a Serrat le pasa como a los buenos vinos, que mejora con los años y un chapó también para los músicos, a todo el mundo le llamó la atención el guitarra, creo que se llamaba David, no sólo por lo bien que tocaba, sino por la sensación de que estaba disfrutando tanto del concierto como nosotros.
Un besiño para todos, y mi recomendación de que a poco que os guste Serrat, no perdáis la ocasión de verlo en directo si tenéis la suerte de que pase por cerca de vuestra ciudad.
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