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Concierto en el Pabellón de deportes de Lliçà d'Amunt (Barcelona) 9 de Mayo de 2003
Texto de Francisco Hidalgo Guerrero (Palau Solità i Plegamans)
SEÑOR COMPAÑERO, SEÑOR DE LA NOCHE
Noche primaveral en la bonita población de Lliçà d'Amunt. Noche especial para mí por diversas razones:
En esta ocasión me acompañó mi hijo Jordi por vez primera a ver un concierto del “Nano” y ha resultado ser un Serratiano impenitente. Algo tengo que ver yo en ello, imagino.
Conseguí por vez primera y después de veintitantas visitas, disfrutar del concierto desde la fila tres, cosa difícil de conseguir en Barcelona. La ventaja de las poblaciones pequeñas es la posibilidad de ubicarte de forma privilegiada y además, sin aglomeraciones. El lleno no era total, probablemente debido a que en la zona metropolitana de Barcelona ya hemos asistido a los conciertos de esta gira casi todos los interesados, aunque algunos repitamos (ver mi crónica del 11 de diciembre de 2002 en el Novedades).
A diferencia del concierto del Novedades, en este caso Serrat hizo una propuesta más variada, no dando prioridad a las canciones de “Versos en la boca” ya que interpretó solamente cinco de ellas: “La bella y el metro”, “Es caprichoso el azar”, “Señor de la noche”, “De cuando estuve loco” y “Los recuerdos”. Entre medio y sabiamente dosificadas, joyas de hoy y siempre: “Plany al mar”, “Mediterráneo”, “Cançó de matinada”, “Cançó del lladre”, “Barcelona i jo”, “Cançó de bressol”,”Los fantasmas del Roxi”, “Cantares”, “La saeta” , “Men vaig a peu”, etc.
Y, como no podía ser de otra manera, la gran ausente desde aquellos tiempos en el entoldado de las fiestas del barrio de Gracia de Barcelona, “Helena”. Algún día nos levantará el arresto, espero.
Los músicos, comandados por el Maestro Miralles, intachables; la voz del “Noi”, en su punto de templado por la práctica acumulada en la gira y la profesionalidad general, como siempre, cumpliendo las expectativas a que nos tiene acostumbrados.
Otra noche mágica más, aunque ésta, por los motivos personales expuestos, para mí será inolvidable. Fins Aviat.
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