|
|
Concierto en el Centro de Convenciones de Puebla (México) 29 de Mayo de 2003
Texto de Jordi Ayguasenosa (Puebla, México)
"Santa Rita, Rita, Rita, ... Lo que se da no se quita."
"Disculpe el Señor, el Señor de la Noche... pero lo que me has dado, ya nadie me lo quita."
Aún me zumban los oídos con las notas maravillosas de estos cinco músicos que acompañaron al Maestro Serrat, hoy, nuevamente en el Centro de Convenciones de Puebla. Como hace dos y tres años atrás. Un foro, no lo más adecuado para Serrat, pero bien al fin.
Sentados en tercera fila, centro, y con los boletos ya comprados desde hace un mes. Mi esposa, mi hijo de 14 años con el pie escayolado, mi hijo de 9, y un servidor. (A esa edad de mi hijo, me llevaba mi padre a Bellas Artes en México a ver a Serrat). He perdido la cuenta de cuantas veces y en cuantos lugares diferentes lo he visto.
El Concierto empezaba a las 8.30, pero estuvimos desde las 7.00 en la puerta. "Aún no pueden pasar, pues están ensayando" y se oían las notas de "Defensa de la Alegría".
Entramos todos a las 8.00 a tomar nuestros lugares. A las 8.45 se apagan las luces y empiezan los cinco virtuosos a desgranar notas en una pequeña introducción, para dar paso a la "Bendita música".
Serrat todo de negro, y sus músicos también. Un gran desborde de juegos de luces, el sonido perfecto. Y empieza a correr el recital. Un piano, solamente para Miralles, (no le hace falta más). Guitarras eléctricas y acústicas para David Palau, otro genio. Un contrabajo y bajo eléctrico para Alex González, una batería con una barrera de acrílicos transparentes al frente para Paco García, y saxofón, violines, violas y clarinetes para Alejandro Terán. Es increíble cómo suena esto.
Siguió, "La muñeca rusa", "La bella y el Metro", "Los Fantasmas del Roxy", para presentar a los músicos ("antes que otra cosa sucediera"), y así fue desgranando, canción por canción, el nuevo disco Versos en la boca, mezclándolo con "Penélope", "Cantares", "La Fiesta", y pidió perdón a Machado y Hernández por no poder aguantarse las tentaciones de musicar sus versos, cantando "Llanto y coplas", y "Para la libertad".
Y luego "Mediterráneo", "No hago otra cosa que pensar en ti", "Hoy puede ser un gran día", "Dondequiera que estés, "Disculpe el Señor", y en catalán "La Cançó del lladre", con una magnífica introducción muy a lo Serrat, y tan sólo acompañado de Miralles, y Terán, a la viola. "¡Cómo sonaba eso...!" y la voz de Serrat excelente y aún para mucho tiempo.
"La mala racha" fue apoteósica, vinieron los bises, y terminó el recital. Quedamos todos estaburnits en catalán y apendejados en mexicano, de este regalo que nuevamente nos dio Joan Manuel.
A desarmar todo y prepararse para el sábado en el Zócalo del D.F. y todo Junio en Centroamérica y así está desde el 22 de Octubre de 2002. "Esto es trabajar". Joan Manuel: sólo puedo decirte lo que te digo siempre: GRACIAS... descansa, y regálanos pronto un disco en catalán. Pues ya toca, ¿no?
|