|
|
Concierto en el Teatro Auditorio de Roquetas de Mar (Almería) 13 de Febrero de 2004
Texto de Eleuterio Vargas (Roquetas de Mar)
SE EQUIVOCÓ LA PALOMA...
Primeros versos cantados por Joan Manuel Serrat ayer día 13 en el Teatro Auditorio de Roquetas de Mar. Durante algo más de dos horas el noi del Poble Sec nos emocionó con las canciones con las que hemos crecido: nos han acompañado desde la adolescencia y jamás nos abandonaran, “Aquellas Pequeñas Cosas”, “Barquito de Papel”, “Penélope”, “Pueblo Blanco”... las de su anterior trabajo discográfico "Versos en la Boca" (“La Bella y el Metro”, “Es Caprichoso el Azar”), “Princesa” de "Sombras de la China" y, por supuesto, casi todas las de su ultimo trabajo: “Sinfónico”. Con esa forma que solo tiene “el nano” de llenar escenarios de auditorios, plazas de toros o estadios.
Acompañado el Maestro en este flamante auditorio de Roquetas de Mar por la Orquesta Sinfónica Manuel de Falla de Cádiz que engrandeció una noche que ya se presumía mágica. Serrat, no solo está a la altura de la orquesta con su voz, sino que sus canciones se hacen divinas con esta música proveniente del mismo Olimpo. Y los dioses fueron generosos con nosotros trayéndonos hasta Almería a este grupo de jóvenes músicos haciendo que su genialidad, la de todos y cada uno de ellos, rematara el final de cada canción con una maestría excepcional, sólo interrumpida por los aplausos del publico al acabar cada última estrofa de Joan Manuel.
No pudo presentar a todos los componentes de esta maravillosa Sinfónica, “porque estaríamos toda la noche... Lo único que veo mal de tocar con una orquesta así, -dijo-, es que cuando me inviten a cenar mis amigos esta vez no me van a decir: tráete a los músicos...”
Estar en primera fila nos hizo disfrutar como niños (cuando salen de la escuela... je, je) observando cada gesto del Maestro, su complicidad con Ricard, y sobretodo, imaginando que en algún momento nos veía, nos sonreía y nos cantaba sólo a nosotros como si en el salón de nuestra casa, su casa, hubiéramos invitado a estos amigos. Sólo algunos genios, y Serrat es uno de ellos, son capaces de crear esa complicidad con su público.
Ayer el Tarrés más combativo dejó casi por entero su lugar al Serrat tierno, nostálgico, sentimental y seductor. Lorca, Machado y Alberti estuvieron presentes en el teatro aunque de entre sus/mis poetas faltó Miguel Hernández y de entre las canciones... “Para La Libertad”.
Gran susto cuando abandonó el escenario alrededor de una hora después de comenzar, la organización no nos había anunciado la existencia de un descanso de quince minutos. Respiramos al oír la voz en off advirtiéndonoslo, aunque el ritmo del concierto a nuestro parecer se había perdido. Recuperado de nuevo al comenzar a sonar los primeros compases de “Mediterráneo”. Bravo de nuevo por la Orquesta.
Canciones como “La Saeta” o “Cantares” nos hicieron levantar de las butacas, algunas como “De Cartón Piedra” o “Mi Niñez” nos pusieron la piel de gallina y otras como “Barquito de Papel”, “Pare” o “Aquellas Pequeñas Cosas”... nos hicieron llorar. “Los catalanes tenemos eso”, explicó...“Hablamos en catalán, pensamos en catalán y hacemos el amor... Como todo el mundo. Cuando se puede”. Por eso nos cantó dos canciones en su idioma. “Pare” y (a ver si lo digo) “Fa Vint Anys Que Dic Que Fa Vint Anys Que Tinc Vint Anys”, no sin antes explicarlas y, en el caso de la primera recitarla en castellano. Para la segunda sobró con decir que es la canción que más juego le ha dado refiriéndose a las versiones anteriores de la misma y esperando que el público y los dioses le permitamos hacer una cuarta versión. Esperándola estaremos, “Nen”.
Finalizó, en un segundo bis, con “No hago otra cosa que pensar en ti” acompañado al piano tocado a cuatro manos por el Director de la Manuel de Falla y por el propio Ricard Miralles. Anteriormente había interpretado “Paraules d'amor” en castellano como novedad o quizá por encontrarse en Almería, nunca lo sabré. Particularmente la prefiero en catalán, pero no soy quién para opinar.
En resumen, noche mágica la que nos brindó el Serrar Sinfónico en Roquetas con las casi 1300 butacas del auditorio ocupadas e idénticas perspectivas para el segundo concierto. Ha sido un gustazo haber formado parte de estos conciertos de “Mi Primo El Nano”. Hasta pronto espero, cuídate mucho Juanito.
|