Concierto en el Teatro Casal de Vilafranca del Penedés
27 de Agosto de 2005

Texto de Victoria Suárez (Tarragona)




LLEVO SU RETRATO EN MI CARTERA


   El pasado sábado 27 de agosto, me fui yo sola hacía Villafranca del Penedés. Serrat actuaba en el Teatro Casal a las diez de la noche.

   Ya había asistido al concierto que Serrat dió 21 de agosto en Tarragona. De ese día, de su repertorio, de cómo cantó, de como se metió la gente en el bolsillo, de cómo le aplaudimos a rabiar hasta que conseguimos que hiciera cuatro bises, no voy a hablar, soy parcial y siempre me parece que Serrat está perfecto. Sólo comentar, que una vez finalizado el concierto, y después de dar vueltas, lo pillé por los pelos, salió por el portón de madera que da acceso al escenario del Auditori del Camp de Mart de Tarragona. Del portón hasta su coche había unos pocos metros, allí firmó autógrafos a la gente que esperaba, a mí también me firmó uno, y una mujer le pidió si podía posar para una foto, Serrat accedió, nos juntamos todos, como en una foto de familia, yo al ladito, a su izquierda, rozándole el brazo, mi hermana hizo una foto del grupo... pero, ayyyyyy, enseguida comprobó que la foto había quedado muy borrosa, estas digitales es lo que tienen, qué te enteras de como sales antes de revelarla, así qué, ya delante de la puerta de su coche, le pedí a Serrat si podíamos repetirla, dijo que sí, pero pasaron unos segundos sin que saltará el flash, mi hermana estaba más nerviosa que yo, Serrat esperó y comentó algo así: "estás digitales con tantas funciones...". En ese momento en el que me hablaba, vimos el flash de la cámara, le di las gracias, Serrat se subió en el coche y partió. Tiempo me faltó para hacer copias de esa foto, una a tamaño casi poster (25 x 40 cm)

   Sabía por la web de Paco, que el día 27 actuaba en Villafranca del Penedés. Ya me tienen a mí el día 27, a las cinco de la tarde ya estaba delante del Teatro Casal de Villafranca, con la maxi-foto bajo el brazo y sin entrada. Un chico me vendió una que le sobraba a las nueve de la noche, un poco antes de que abrieran la taquilla que ponían a la venta las ultimas entradas que se habían reservado. Villafranca estaba de fiesta mayor, el lleno fue total, yo estaba en la segunda planta, en un palco lateral, lejísimo. Fue una actuación muy accidentada, Serrat empezó por saludar, agradeciendo la asistencia y resaltando las mejoras hechas en el teatro, y todos rieron cuando dijo: "señores, aquí se han gastado una millonada de duros, esto es como mi cuarto de baño, que siempre estoy arreglando y no se nota el gasto por ningún lado".

   Nadie podía imaginar lo que pasó después: antes de acabar la segunda canción, se oyó un chasquido muy fuerte, se apagó la luz y el sonido del escenario, y el telón, que a la vez era una pantalla de cine, empezó a bajar automáticamente, mientras Serrat, Miralles y todos los asistentes contemplábamos atónitos. El telón se paró a la mitad. Miralles y Serrat siguieron en el escenario... Serrat bromeó haciendo mímica, y se sirvió una copa de cava que tenía preparada encima de una mesita auxiliar para la segunda parte del recital, una mujer de la primera fila aprovechó para acercarse al escenario y ofrecerle dos rosas. Serrat jugó un poco negándole el ofrecimiento y haciéndola padecer un poco a la buena mujer, que estaba un tanto azorada. El apagón seguía y una chica muy decidida que estaba sentada al fondo de la platea, se encaminó para el escenario, y de un brinco se subió a la plataforma, abrazó y besó a Serrat, y él le correspondió, le presentó a Miralles y se quedaron un buen rato así agarraditos, mientras que los demás murmurábamos, y yo... con la foto bajo el brazo y sin poderme acercarme. El apagón seguía, y la gente de forma espontánea comenzó a cantar el estribillo de Paraules d´Amor, Serrat se dirigió a Miralles, le hizo levantar del taburete y se pusieron a bailar, mientras nosotros tatareábamos esa bella melodía. Más o menos pasados 20 minutos volvió la luz, el sonido y el telón comenzó a subir de nuevo, entre los aplausos de la gente, Serrat continuó el concierto, no sin antes agradecer la paciencia, el cariño, y el temple de los asistentes y arrancó un sonoro aplauso cuando dijo: "Señores cuando salgan de aquí cada uno de ustedes, busquen un grupo de personas y contagienles su forma de hacer, si lo hacen harán que el mundo sea mejor". Ya los tenías a todos babeando.

   Siguió con el repertorio de la gira y cuando estaba casi a punto de llegar al descansillo de la primera parte, vuelve a suceder la misma avería, en este intervalo Serrat y Miralles desaparecieron. Cuando consiguieron restablecer los parámetros mínimos para que la actuación continuase, volvieron los dos, y sí, está vez llegaron al final, con sus bises incluidos. Al acabar me fui por la calle de atrás del teatro, ya que había estado haciendo indagaciones antes del concierto y había oído al maestro Miralles ensayar solo al piano antes de que llegará Serrat. Éramos pocos, ya que muchos creyeron que saldría por la puerta principal, pero pasaba el tiempo y no veía acercarse el coche que debía recogerle. No lo veía porque el coche estaba esperándole en un patio interior que daba acceso al escenario y a la calle. A los pocos minutos, reconocí el morro del 4x4 que llevaba a Serrat dentro, fui a su encuentro, mientras Serrat ya estaba bajando la ventanilla. Le planté la foto en el regazo y Serrat al verla, tan grande, no sabía donde firmar, le dije, si te parece en ese trocito blanco de la derecha, firmó, y me preguntó como me llamaba y me la dedicó... "Per Victoria".

   Yo hablo por los codos y no me corto cuando tengo que decir algo, incluso puedo ser ingeniosa, pero teniendo a Serrat tan cerca, sólo acerté a decirle: "Esta foto es del concierto de Tarragona y gracias por esperar". Me dijo que de nada, y me fui más contenta que unas pascuas... con el disco de SERRAT-TARRES sonando en mi coche. Eran ya las dos de la madrugada.

   Cómo dice en una canción: Serrat lleva la foto de Kubala en su cartera, yo llevo la de Serrat en la mía.


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