|
|
Vaya por delante una aclaración. Este apartado consiste en una modesta columna de opinión que servirá para comentar noticias, pensamientos o locuras varias de un modo informal y distendido. Poco tiene que ver con el espíritu general de la página ni con ninguna línea de conducta establecida. Tampoco con la ideología del cantautor que nos ocupa ni con la de sus seguidores. No confundir con dogmas y globalizaciones. Tan sólo será reflejo de mi opinión personal y referida al momento.
Quería obligarme a hacer algo distinto a lo realizado durante los últimos cinco años. Por encima de mi gusto por las canciones de Serrat está la necesidad de rehabilitarme como individuo libre, de pensar por mí mismo sin que obligatoriamente todo lo que haga tenga que pasar por el prisma serratiano.
Si acaso, y por aquello del título, cada columna llevará el nombre de una canción de Serrat, pero no necesariamente tendrá relación con el artista ni con la historia que en su día compuso. Escribir el desconcierto será como visitar un gimnasio emocional, un remanso donde airearme y desintoxicarme, una sala de despresurización para mi cotidianidad, un salvavidas personal. Aunque mucho me temo que las más de las veces este compromiso semanal se comporte como un implacable cilicio para mis musas.
Debo terminar pidiendo paciencia y comprensión por mis limitaciones gramaticales. No soy ningún profesional de la escritura y el estilo de estos artículos así lo refleja. Por eso el título de "El Desconcierto". Por mi previsible desafino literario. Canciones y opiniones ejecutadas por un instrumentista que no obedece a ninguna batuta y tan sólo preocupado en completar su particular partitura.
|