Letras de las canciones: Joan Manuel Serrat
Música de las canciones: Joan Manuel Serrat
Compañía Discográfica: Karlyor S.A.
Producción y Dirección General: Dagoberto González Jr.
Producción Ejecutiva: Jorge U. Mas Ibáñez
Texto en el interior:
En Cuba, las primeras noticias las tuvimos por allá por 1969: Poco antes de
que den las díez, Poema de amor, Tu nombre me sabe a híerba... Y después, Medíterráneo... y Antonio Machado... y Miguel Hernández. Desde entonces, estaba claro: Joan
Manuel Serrat era algo fuera de lo común.
No es que no hubiera detractores. Los hubo. Desde todos los bandos. Pero él
estaba en lo suyo. Sus discos eran implacables. El nuevo superaba al anterior. La vida se
iba metiendo en ellos, o salía de ellos como una mordida al paso de los tiempos.
Nos acostumbramos a esperarlo. Como esperábamos a Silvio y a Pablo. Por ahí
andaba la última palabra, lo definitivo.
El suyo era un espacio insustituible. Lo simple (o lo que
suponemos simple), lo más tercamente cotidiano, el amor de cada día, o de nunca, o de
tal vez, las pequeñas miserias, la niñez perdida y el pecado... todo cabía en su
poesía, sus melodías, y su voz de persona como cualquier otra.
Y entonces llegó a La Habana. Y "todos" querian verlo, descubrir en
algún gesto el secreto de lo que llaman ángel, o duende, o vaya usted a saber). Entonces
supimos que, además, era de esas buenas gentes que viven, laboran, pasan y sueñan...
Lo demás es historia conocida. El siguió componiendo. Y cantando. Diciendo
pan al pan, y vino al vino. Distinguiendo utopías y sombras de la China.
Seguramente es, desde hace tiempo, el compositor más cantado,
imitado y difundido en círculos de intelectuales, estudiantes y cantores de la lengua
española, aunque la suya sea, paradójicamente, el catalán.
Nosotros no somos los primeros. De hecho, existen otros homenajes a
Serrat. Lo sabemos. Pero, como decía al principio, esto, por acá, comenzó alrededor de
1969. Es decir, hace exactamente 30 años.
En este disco está una buena parte de la gente que creció con su música (y
aquí digo crecer en todos los sentidos), se enamoró de muchas cosas que vinieron
de su mano, cantó sus canciones en fiestas familiares, entre amigos, entre trovadores...
en esos momentos en que la gente canta lo que siente, lo que quiere, lo que recuerda,...
Tiene usted en sus manos un disco sincero. Se grabó, como quien
dice, de un golpe. Nada fue preelaborado. Cada cual cantó la canción que le pareció
bien, la que mejor recordaba. Los músicos fueron sumando su propia entrega, paso a paso,
dejándose llevar por una especie de magia colectiva.
No es una antología. No podría serio. Es un acto de amor a la
canción que tiene sentido, entendimiento y razón. Y algo como un agradecimiento.
Un modo de decir: ¡Salud, hermano! ¡Que sigan naciendo tus canciones!
JORGE GÓMEZ Agosto de 1999
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