Texto en el interior:
¿Qué tipo de azar dejaría atrás, en los inicios de las canciones de Joan
Manuel Serrat, estos: "Sota el cirerer florit", "Quan arriba el fred..."?
¿Qué razón de espacio, de minutos bien contados, hizo que prescindiéramos de
estas canciones y no de otras? A mí, por ejemplo, me gusta especialmente
"Sota el cirerer florit / murmuri d'abelles...", quizá porque me indica
aquella sensualidad específica que hace de la voz lírica de Serrat, una voz
única. Las canciones que ahora vienen a hacerse un hueco en el conjunto de
las canciones más conocidas no son incongruentes, sino todo lo contrario, más bien nos
explican que, de inicio, los temas que atraían al poeta incipiente de las
primeras canciones persisten a lo largo de los años, así como su voz verde
todavía, en aquellas grabaciones en las que tenía ya el timbre que no se
modificaría en la madurez.
Si nos gusta ir al encuentro de los inicios de una obra de creación es
sin duda porque estos inicios nos revelan todo un conjunto de posibilidades
que después se han ido cumpliendo. Y se han realizado con un trabajo de
elección que por fuerza se había de producir, porque todo camino es siempre
el fruto del abandono de otros caminos. A veces es el azar lo que determina
la elección, en otras ocasiones es un propósito deliberado. A fisgones como
nosotros, nos gusta acercarnos al nacimiento de una vocación, al titubeo inicial que nos
permitía todavía hacer juicios sobre un futuro. Lo cierto es que Serrat se
dirigió muy pronto hacia sus constantes interpretativas, hacia su opción
lírica. Por eso los entusiastas del Serrat de hoy, descubrirán que, en estos
primeros tiempos de "Quan arriba el fred", de "Ella em deixa", ya estaban
los elementos de un agridulce, de unas tonalidades brumosas, de una barrera
del sí y del no a la vez, que no ha desaparecido de su obra.
Por otro lado, al retomar estas grabaciones, con toda su
simplicidad, nada encorsetadas, nada apuntaladas por manipulación sabia
alguna, tendremos la impresión que nos acercamos, de alguna manera, a la voz
directa, recién salida de la adolescencia. Mira..., te dices, es la voz de
aquel chico que quería cantar "les pedres, la terra, l'aigua, el blat, el camí... la nit...,
el cel y aquest mar tan nostre".