Dedicatoria: a la memoria de TETE MONTOLIU
Letras de las canciones: Joan Manuel Serrat, excepto
«Más que nadie» (Luis Cernuda y JMS), «Secreta mujer» (Eduardo Galeano y JMS) y
«La hora del timbre» (José Luis Pérez Mosquera y JMS)
Música de las canciones: Joan Manuel Serrat
Arreglos y Dirección musical: Josep Mas «Kitflus»
Músicos:
Sombras de la China:
- Teclados: Josep Mas «Kitflus»
- Guitarra eléctrica: Toni Carmona
- Bajo: Víctor Merlo
- Tablas: Tino di Geraldo
- Percusión: Juan Carlos Melián
Los macarras de la moral:
- Piano acústico: Josep Mas «Kitflus»
- Guitarra española: Manuel Moreno «Moraíto»
- Bajo: Carles Benavent
- Batería: Tino di Geraldo
- Voz: Ginesa Ortega
- Palmas, jaleos y alegría de todos ellos
Más que a nadie:
- Teclados y "Adap-Adap": Josep Mas «Kitflus»
- Bajo: Víctor Merlo
- Batería: Tino di Geraldo
- Percusión: Juan Carlos Melián
- Bandoneón: Rubén Juárez
Secreta mujer:
- Teclados y piano acústico: Josep Mas «Kitflus»
- Guitarra: Toni Carmona
- Bajo: Víctor Merlo
- Batería: Tino di Geraldo
- Percusión: Juan Carlos Melián
- Bandoneón: Rubén Juárez
Fe de vida:
- Teclados, arreglos y realización: Celso Valli
- Programaciones: Luca Bignardi
- Batería y percusión: Paolo Valli
- Guitarras: Pedro Javier González
Princesa:
- Teclados y piano acústico: Josep Mas «Kitflus»
- Flautas: Carlos Núñez
- Guitarras: Toni Carmona
- Bajo: Víctor Merlo
- Batería: Tino di Geraldo
- Percusión: Juan Carlos Melián
La hora del timbre:
- Arreglos y realización: José Antonio Romero
- Teclados: Josep Mas «Kitflus»
- Bajo: Víctor Merlo
- Batería y percusión: Tino di Geraldo
Una vieja canción:
- Teclados y piano: Josep Mas «Kitflus»
- Guitarra española: Toni Carmona
- Bajo acústico: Víctor Merlo
- Percusión: Juan Carlos Melián
Me gusta todo de ti (pero tú no):
- Teclados y piano: Josep Mas «Kitflus»
- Guitarras: Toni Carmona
- Bajo: Víctor Merlo
- Batería: Tino di Geraldo
- Percusión: Juan Carlos Melián
Buenos tiempos:
- Teclados y piano: Josep Mas «Kitflus»
- Guitarras: Toni Carmona
- Bajo: Víctor Merlo
- Batería: Tino di Geraldo
- Percusión: Juan Carlos Melián
- Trompas: David Thompson
Dondequiera que estés:
- Teclados: Josep Mas «Kitflus»
- Guitarras acústicas: José Antonio Romero
- Bajo: Víctor Merlo
- Percusión: Juan Carlos Melián
Compañía Discográfica: Ariola
Referencia del CD: 74321-614.792- Dep. Legal M. 30.582/1998
Grabación: En los Estudios ZANFONIA de Barcelona durante el
verano de 1998
Masterización: en los Estudios DYAM de París en Agosto de 1998
Producción: Taller 83
Fotografías de Portada y Contraportada: Javier Salas
Fotografías del Interior: Javier Salas y Lluis Oncins
Concepto gráfico, diseño y tratamiento de imagen: Máximo Raso
Tipografía de Portada: Altraforma
Agradecimientos: Paco Martín, Carlos Núñez, Rubén Juárez, Ginesa
Ortega, Manuel Moreno «Moraíto de Jerez» y Carles Benavent
Texto de Joan Manuel Serrat comentando sus canciones en una entrevista de
Cecilia Rovarettié para el diario "La Nota 15" de Chile en Septiembre de 1999:
«...Este trabajo está muy elaborado internamente, pero también tiene toques de descaro, de fantasía
y de espontaneidad, como si fuera un primer trabajo.
:
Es una canción en que los sueños, la fantasía del niño y todo un desarrollo imaginativo juegan un rol fundamental. Pretendo
hacer un canto a estas sombras chinescas, a las sombras de la imaginación, a esas manos del sueño que traen un sueño de la
mano. El desarrollo de la historia es un poco también la simplicidad del desarrollo de la vida; a fin de cuentas, con todo lo
compleja que es, si uno tiene que resumirla, la vida se mueve en unos parámetros muy simples y bastante generales. Son los
parámetros de relación, de sueños, de ilusiones y decepciones.
:
Los macarras existieron, existen y existirán porque son sanguijuelas que
juegan con las debilidades ajenas, es decir, son individuos que van por
la vida de salvadores de la moral cuando ellos son en realidad la
inmoralidad en sí mismos. No tienen un color determinado ni una bandera,
son capaces de asimilarse a cualquier pensamiento, cualquier ideología
porque son sólo eso, macarras.
:
Es una total declaración de amor, está basada en un poema de juventud de
Luis Cernuda, el hermoso poeta sevillano. Estaba releyendo unas obras
completas cuando me encontré con estos versos, y me emocionaron mucho.
Más o menos venían a decir "te quiero más allá de la vida, con la
muerte; te quiero más allá del amor, con el olvido". A partir de ahí
hice una canción, es decir, que Cernuda, sin saberlo, es tan responsable
como yo y espero que él me perdone.
:
Esto es de Eduardo Galeano y un servidor. Fue una maravilla trabajar con
él, es un ser humano tan bello, tan generoso, tan trabajador, tan
riguroso, que fue una maravilla hacer esta canción que habla de amores
secretos, que están camuflados quizá entre las sombras chinescas...
:
No hay otra cosa que la vida; la vida es mágica, irrepetible, es el gran
milagro. Y no es que para mí la vida sea lo más importante, es que la
vida es lo único. Todo lo que hacemos es colgar y descolgar cosas de la
vida, pero la vida es lo único, por eso hay que defender el derecho a
vivir, con el rigor y con las ideas con que se defiende y hay que ser
muy exigente con aquellos que arrebatan la vida del prójimo, porque
están arrebatando un milagro.
:
Es una historia bastante común en el sentido de que todos los humanos
tienen sus lógicas y naturales aspiraciones a progresar. Mi madre, sin
ir más lejos, trabajó muy duramente para que yo pudiera llegar a la
universidad, para que yo también me convirtiera en un príncipe, en este
sentido. La diferencia tal vez entre la protagonista de la canción y mi
madre, sea que mi madre aspiraba a que yo progresase socialmente a
partir del conocimiento, del estudio y de la universidad. Y la madre de
esta princesa aspira a que su hija progrese a partir de convertirse en
un átomo, pasando por la anorexia.
:
¿Qué si yo he tenido amores clandestinos? ¿Y usted cree que se lo voy a
contar a usted? No, ni en fantasía. No hablemos de fantasía con un tema
tan serio como este, la fantasía no le llega ni a los talones a la
realidad, en amores la realidad va mucho más allá que las fantasías.
:
En general no ha sido mi intención hacer algo nostálgico, porque no sólo
no creo en la nostalgia sino que soy un enemigo de la nostalgia como soy
un gran amigo de la memoria. Creo en la memoria como la puerta que da
paso al futuro. La nostalgia es una puerta que esencialmente tiene
dirección al pasado y se apoya en unos sentimientos y sensaciones que le
impiden a uno disfrutar de lo único que existe: la vida y el presente.
:
Sí, comprendo que a usted le haya traído a la memoria aquella canción
del maniquí, "De cartón piedra", del cual el hombre estaba tan
enamorado. Esta es lo más parecido a un maniquí, pero aquel otro era
hermosísimo, además que no hablaba, no habría el pozo de las decepciones
tan rápidamente como la de la canción de ahora. El problema de ésta es
que hablaba. (risas)
:
¿Parecida a "Cambalache"? Sí, es dar cuenta del estado de las cosas pero
nunca tan nihilista como "Cambalache". Pero sí, un poco por ahí, aunque
creo que "Cambalache" es hoy en día una canción completamente superada, la
realidad es mucho más terrible todavía que "La Biblia y el calefón" que
plantea Discépolo en su miscelánea.
:
¿Que si me inspiro en un amor antiguo? Pues no, eh, eh, ya lo cuenta la
canción, es un amor muy lejano... (silencio)... un amor muy lejano y muy
cercano al mismo tiempo. Lejano en el tiempo y muy inolvidable en la
vida...»