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6 de septiembre de 1998
«Con Allende, siempre»
60.000 personas acuden al concierto en homenaje al presidente derrocado
EL MUNDO Santiago de Chile
Unas 60.000 personas llenaron el viernes el Estadio Nacional de Chile para
rendir homenaje al presidente Salvador Allende, derrocado por un golpe militar el 11 de septiembre
de 1973. El acto de homenaje, que congregó a una veintena de artistas como los españoles Joan
Manuel Serrat, Víctor Manuel y Ana Belén, además de los argentinos Piero y León Gieco, y los chilenos
Angel e Isabel Parra, Inti Illimani, Congreso, Sol y Lluvia y Patricio Manns, comenzó puntualmente
a media tarde y se prolongó seis horas.
El acontecimiento se convirtió en uno de los de mayor asistencia, comparado sólo con los de
Amnistía Internacional y Silvio Rodríguez después de la vuelta de la democracia a Chile en 1990,
tras 17 años de régimen militar.
Decenas de personas se concentraron desde tempranas horas de la mañana en las puertas del
estadio, principal coliseo deportivo de Chile, que fue utilizado como campo de prisioneros después
del golpe militar.
El espectáculo, Con Allende, siempre, también fue la excusa para que varios políticos de
izquierda, tanto de la oficialista como la extraparlamentaria, se encontraran con un sentido
recuerdo a la obra social del fallecido ex mandatario socialista. Entre los asistentes figuran
autoridades del Gobierno, los presidentes de partidos políticos y parlamentarios.
Una lección
A su llegada al estadio, el senador socialista Jaime Gazmuri recalcó que no se
trata de un acto meramente político, como lo ha catalogado la derecha opositora, sino que la
figura de Allende da un dogma político y representa los valores que son una lección para los
jóvenes. Al inicio de las actuaciones, que comenzaron con el grupo Inti Illimani, éstos llamaron
al público a mantener el orden y evitar los desmanes, para no dar la razón a aquellos que señalan
que este espectáculo va a demostrar la polarización del país y el caos que se vincula a Allende.
La policía, que montó un amplio dispositivo de seguridad, dificultó la entrada de las personas
al recinto y muchas sólo pudieron acceder cuando el espectáculo ya había comenzado. Sin embargo,
según los informes policiales no se registraron desórdenes. En una rueda de prensa ofrecida el
jueves, los artistas recalcaron su «compromiso» con la obra de Allende y coincidieron en el
«gran sueño» del ex mandatario, «que aunque fue cortado duramente» con el golpe, aún «sigue vivo».
Allende sólo alcanzó a gobernar 1.000 días, entre 1970 y 1973.
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