Semanario 'Búsqueda'
17 de Junio de 1999
Montevideo
ESE ALQUIMISTA DE LAS EMOCIONES
QUE CURA LAS HERIDAS CON CANCIONES

(Memorias de un sexador de pollos)


Joan Manuel Serrat canta en Montevideo este jueves 17 y el viernes 18

ALICIA OSCHENDORF y FEDERICO ARREGUI


    Pese a los insistentes consejos de las vecinas de su calle, que le dijeron en catalán y por todos los buenos medios que se dejase de "joder" con la guitarra y se forjase una carrera como tornero, el tipo no aflojó. Quería cantar. Primero fue tornero y luego perito agrónomo. Más tarde llegó a cantante y con el tiempo se convirtió en cantautor. Sí, es Joan Manuel Serrat, quien estará nuevamente en Montevideo hoy jueves 17 y mañana viernes 18 a las 21hs. en el Palacio Peñarol, presentando su disco "Sombras de la China". Las entradas -$200 (populares), $350, $500 y $600 (numeradas)- están a la venta en Palacio de la Música (18 de julio y Paraguay), en el Punta Carretas Shopping y en las oficinas de Creditel de Pza. Cagancha y Unión(8 de octubre y Miró).

    Las canciones del catalán están como clavadas en el inconsciente de sus fieles admiradores. La comunicación creada con el público es una de sus mayores virtudes, su voz despierta siempre -aunque cante "Umbrío por la pena" y reviva las duras épocas del franquismo y la violencia- un sentimiento que difiere de la esquizofrenia de los conciertos multitudinarios y se asemeja más a la alegría de una ronda de amigos.

    La última vez que Serrat estuvo en Montevideo fue en diciembre de 1997 con el espectáculo "El gusto es nuestro", acompañado de Ana Belén, Víctor Manuel y Miguel Ríos; 358 días antes del recital con sus amigos había conseguido estremecer al Centenario (Estadio Nacional de fútbol inaugurado para el campeonato mundial de 1930) en lo que fue tal vez uno de sus mejores conciertos en Uruguay y que coincidió con el Día Internacional de los Derechos Humanos y clausura de Montevideo Capital Cultural Iberoamericana.

Salut Barcelona

    Catalán de nacimiento, español de espíritu y universal por vocación, Joan Manuel Serrat nació el 27 de diciembre de 1943 en el barrio obrero de Pueblo Seco (Poble Sec) en Barcelona. Hijo de una familia humilde, pequeña, pero siempre acompañada de algún pariente caído en desgracia, el cantante recuerda en una entrevista que en su casa de cincuenta metros cuadrados llegaron a vivir catorce personas y «había que desmontar la carpa en la mañana para vivir durante el día». Recordando hoy su infancia, Serrat afirmó en varias entrevistas que él es simplemente «el producto de padres humildes y limpios».

    Aunque su primera actuación en vivo se remonta a 1960, cuando con tres compañeros de la Escuela de Peritos Agrónomos de Barcelona forma un grupo y actúa en Sant Cugat del Vallés, su debut profesional se da en 1964 cuando interviene (ya como solista) en el programa Radioscope de Radio Barcelona donde canta tres canciones. Por la frescura de su voz y el encanto de sus letras es contratado para cantar tres veces por semana por radio y se conecta con una pequeña empresa discográfica catalana, Edigsa, que edita en 1965 su primer disco, con cuatro canciones entre las que está la primera que compuso "Ella em deixa".

    Hoy, para muchos es un poeta excepcional, para otros un buen letrista y para aquellos que dicen que la poesía no se canta, es la demostración (junto a Paco Ibáñez) de que ésta no solo se puede cantar, sino que además se puede hacer bien cuando la tarea es cumplida por un amigo de poetas como lo es él. Sus cuatro discos de homenajes: "Dedicado a Antonio Machado" 1969, "Miguel Hernández" (1972), "Res no es mesquí" (1977, dedicado al catalán Joan Salvat Papasseit), "El Sur también existe" (1985, donde musicaliza a M.B.) y la interpretación de letras de Rafael Alberti ("La Paloma") y de León Felipe ("Vencidos") no sólo son una prueba fehaciente de su calidad como músico, sino que además lo hace con un respeto propio de un caballero.

    Con un sonido suave, sin estridencias y una cuidadosa producción musical (aceptable, pero que tampoco salva el disco) a cargo de Josep Mas "Kitflus", "Sombras de la China" es un trabajo correcto aunque menor en su carrera, y pese a la presencia de temas buenos como "Princesa", o "Dondequiera que estés", queda en evidencia que Serrat cumple con la compañía discográfica y con su público aunque no tenga demasiado para decir. Tal vez ya dijo todo, 46 discos y trescientas canciones alcanzan para hablar bastante.

He andado muchos caminos

    Aunque comenzó su exitosa carrera musical a temprana edad, Serrat hizo radio y hasta fue sexador de pollos cuando era joven. Encerrado en una habitación llena de pollos bebé, el joven cantor debía revisarlos uno por uno, diferenciar el sexo y separarlos.

    Participó como extra en la película "Campanadas de media noche" dirigida por Orson Welles, que se rodó en España en 1966. Del 29 de junio al 22 de julio de 1984 fue invitado por "El Periódico" de Cataluña para que escribiera una columna diaria acerca del desarrollo del Tour de France. No solo puso su pluma en pos del deporte sino que además relató por la cadena radial SER el final de cada etapa de la carrera y al cierre de la competencia escribió una canción titulada "Abur al tour", que nunca fue grabada y que decía en una parte: «Si usted es hombre de hábitos sencillos/ como lavar de noche calzoncillos/ y le caben de una sola vez/ dos metros de ese pan francés/ deje en su casa sus aires de elegancia/ y venga a mover el culo al tour de Francia».

    En los juegos olímpicos de Barcelona' 92 llevó la antorcha olímpica, cantó fragmentos de "Carmen" en 1972 en la película "Mi profesora particular", y lo llamó media España por teléfono cuando puso su verdadero número en una canción (Conejito de Terciopelo, 1970). El número, ahora ya no está porque lo tuvo que cambiar cuando lo llamaron todos menos Susan Holmquist -la destinataria-, pero igual, por si descubre la fórmula para volver al pasado, es el 203 82 82 de Barcelona 1970, lo va a encontrar más joven, con menos canas, aún con el alma sin mediasuelas, pero con la misma voz. La voz del Nano ahora es más grave y nítida que antes, pero mantiene intacta su magia para emocionarnos y hacer que lloremos cuando nadie nos ve. Por eso será siempre la misma. Siempre.


A.O. y F.A. con la colaboración involuntaria de Paco Martín


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