Semanario Cambio 16

Número 202
20 de Octubre de 1975



Serrat: voz y veto

    "¿Tienen el último disco de Serrat?" "No, no hay nada de Serrat."

    Este diálogo puede oírse estos días varias veces en casi todas las tiendas de discos de España. La discografía completa del cantante catalán, que llega a la docena de álbumes, está en cuarentena, oculta bajo el mostrador en el mejor de los casos, "para algún compromiso", y empaquetada en la trastienda, al abrigo de los malos pensamientos. Es más: la cadena de El Corte Inglés ha ido más lejos y ha retirado de los mostradores todos los discos interpretados por cantantes o músicos mejicanos.

    Al parecer, a la iniciativa de algunos se sumó el miedo de otros. Se asegura, entre otras cosas, que Algueró Discos recibió cartas y llamadas telefónicas anónimas amenazando con represalias si no se retiraban inmediatamente los discos de Serrat de los escaparates, y se suspendía la venta y propaganda de los mismos. Todas las emisoras de la cadena de Radio Nacional y Radio Peninsular dejaron de emitir canciones del mismo catalán y la SER -la más importante cadena radiofónica del país- ha seguido el ejemplo.

    La cosa no ha quedado ahí. La Agrupación Sindical de Circo, Variedades y Folklore del Sindicato Provincial del Espectáculo de Barcelona expulsó de su seno a Serrat, al tiempo que solicitaba del presidente Nacional del Sindicato, Jaime Campmany, la ratificación de esta medida.

Rodríguez

    Según el acta de la Junta provincial, Serrat habría hecho unas declaraciones que podrían perjudicar al resto de los artistas españoles, "que solamente deben actuar en una línea apolítica. Conforme a esto, es dable proponer sanciones según el régimen disciplinario, a los artistas que atenten a la idoneidad profesional", decía el acta. Mientras se convocaba una reunión de la Junta directiva de la Agrupación Nacional de Circo, Variedades y Folklore para el miércoles 15 de octubre, era patente la inco­modidad en que se encontraban los medios sindicales provinciales de Madrid y de Barcelona, a quienes no fue consultada la decisión de expulsar a Serrat del Sindicato.

    "El affaire empezó cuando Pedro Rodríguez, el columnista del diario del Movimiento Arriba anunció y denunció públicamente desde su "colmena", el jueves 9, la rueda de prensa que Joan Manuel Serrat había mantenido a su llegada al aeropuerto mejicano, procedente de Cuba, y sus posteriores declaraciones en el programa de televisión 24 Horas". Después de comentar una frase que Sara Montiel pronunció en la sala de fiestas donde trabajaba -"Estoy tan triste como el Papa"-, Pedro Rodríguez escribía que "Joan Manuel Serrat -tu nombre, Juan, me sabía a hierba- aplaudía públicamente los escupitajos antiespañoles de Echeverría, insultaba gravemente al Jefe del Estado de su país -¿por qué, Juan, por qué?- y antes de empezar sus nueve recitales invitaba a todos a luchar contra un régimen totalitario'". Y terminaba con esta invitadora premonición: "Sospecho que en las emisoras españolas comenzará muy pronto un larguísimo minuto de silencio por el trovador de una generación, a la que acaba de romper algo más que unos discos."

    Por la tarde, el diario madrileño Pueblo incluía un servicio especial desde Méjico donde especificaba que la intervención de Serrat en el programa de televisión, donde "manifestó su total acuerdo con la postura adoptada por el presidente Luis Echeverría en contra del régimen de España", se produjo "justo al día siguiente en que Echeverría decidió la expulsión de los funcionarios españoles residentes en Méjico y pidió la suspensión de España en las Naciones Unidas".

    Al día siguiente, Arriba insistía en el tema y desde la portada llamaba a Serrat "mariachi de Echeverría".

"Tengo que oírlas"

    También el viernes, el diario Pueblo volvía a tratar el tema. Amilibia citaba al diario Excelsior, del distrito federal, donde se refería a la rueda de prensa del aeropuerto, además de reproducir la reacción que tales declaraciones produjeron en la madre del cantante. "Para creer las cosas -dijo- tengo que oírlas."

    Sin embargo, las reacciones oficiales no se hicieron esperar. Jesús Sancho Rof, director general de Radio y Televisión, dijo que no sólo no se emitiría el programa especial que se había grabado en una de las actuaciones al aire libre en el parque de Atracciones de Madrid el pasado verano, sino que además T.V.E. pediría daños y perjuicios al cantante. Según declaró Sancho Rof a esta revista, el programa se había grabado a petición de Serrat para utilizarlo como promoción en su actual gira por Latinoamérica. Como no es usual que T.V.E. acceda a realizar programas a petición de los cantantes, sino todo lo contrario, Sancho Rof aclaró a CAMBIO16 que también Raphael había solicitado hacer los suyos, y que T.V.E. había accedido a cambio de pagarle poco. "En este momento, el asunto está en manos de la Abogacía del Estado, para que estudie si además del medio millón que cobró por el programa se le puede pedir una indemnización." Respecto a unas declaraciones suyas aparecidas en el vespertino madrileño Informaciones, Sancho Rof puntualizó que lo que él había querido decir era que "si se le aplicaba el artículo 132 del Código Penal, como supongo que ocurrirá si vuelve a España, uno de los resultados será la inhabilitación y, en consecuencia, al no emitirse el programa, por lo que los juristas llaman el perfeccionamiento del contrato, tiene que devolver cl dinero".

    Respecto a la prohibición oficial de radiar discos del cantante por las emisoras de la Red de Radio Nacional, Sancho Rof dijo: "No ha sido necesario dar ninguna orden. Los directores de las distintas emisoras han obrado así según su propio criterio."

Venta congelada

    Por el momento, el perjuicio más grave que se le podría hacer a Serrat sería el de congelar la venta de sus discos, según algunos expertos. Claudio Martí, director de Edigsa, la compañía que graba a Serrat en catalán, ha dicho a CAMBIO16 que la expulsión de Serrat del Sindicato le parece "un disparate".

    "Joan Manuel -dijo Martí- ama profundamente al pueblo español, y siempre ha dado muestras de españolismo por todo el mundo. El desacuerdo con una forma de Gobierno es un asunto personal al que nadie puede atacar y ni yo mismo me siento con derecho a comentar. Si el sindicato le expulsa, demuestra que se deja influir por la conducta política de sus miembros y no por la conducta sindical." Claudio Martí, dijo además, que estaba al corriente de las amenazas anónimas que habían sufrido algunos comercios por tener ejemplares de los discos de Serrat a la venta. En estos momentos, el cantante tiene cinco álbumes en catalán, y prepara un disco monográfico sobre poemas de Salvat Papasseit.

Escándalo televisual

    Desde 1968, cuando estalló el otro escándalo -Serrat se negó a representar a T.V.E. en el Festival de Eurovisión si no cantaba en catalán- Joan Manuel ha grabado seis discos grandes en castellano -entre ellos los dedicados a Antonio Machado y a Miguel Hernández-. Un ejecutivo de la compañía de discos Zafiro, que distribuía sus obras castellanas, ha confirmado a CAMBIO16 que "lo único que está prohibido es la radiación, no la venta, pero por propia iniciativa, muchos comercios han retirado los discos de sus estanterías. Nuestra posición respecto a este asunto es esperar y que se aclare. Nosotros creemos que pronto se llegará a una solución".

    De todas maneras, el máximo perjudicado por el momento parece ser una tercera compañía discográfica, Ariola, que pagó once millones y medio de pesetas por un contrato de tres años de duración, y con derechos de distribución limitados a Europa. Su primer disco con Ariola salió al mercado precisamente el día 6 de octubre, y en principio había contratadas unas ventas de unos 30.000 discos y alrededor de 20.000 "cassetes" y "cartuchos". "Joan Manuel está en Méjico. No hemos hablado con él desde hace dos semanas. Por tanto no sabemos hasta qué punto es cierto todo lo que se está publicando" -dijo a esta revista Tato Escayola, director artístico de Ariola-.

Sin comentarios

    También CAMBIO16 hizo repetidas llamadas al hotel de la capital mejicana donde se hospeda el cantante en estos momentos, siempre con resultado infructuoso. Serrat no quería hablar con nadie.

    Sobre el tema de la posible prohibición de la venta de sus discos, Tato Escayola precisó: "Nuestros abogados sostienen que no se puede, en el ordenamiento jurídico actual, prohibir la venta ni suspender la fabricación de un disco que ha sido aprobado por la censura y ha cumplido todos los requisitos administrativos. No hay precedente de un caso análogo." En efecto, a nadie le han prohibido la venta de discos ya editados en virtud de su conducta política. Pero sí se han puesto numerosas trabas a la edición de discos posteriores.


Semanario Cambio 16

Número 217
2 de Febrero de 1976



Serrat: Vuelta a España

    Serrat quiere volver a España. Ausente desde septiembre pasado, la condena que hizo de los fusilamientos en el aeropuerto de Méjico, el 29 de aquel mes, le valió no sólo el exilio, sino también la inclusión en una lista negra para él solo: la televisión, la radio y hasta unos grandes almacenes vetaron su producción; las revistas especializadas olvidaron su nombre. Serrat pasó el tiempo trabajando en Latinoamérica. Las fiestas lo acercaron (Colliure, Perpignan) a la península. El lunes pasado, en París -desde donde viajará a Cuba la próxima semana-- Joan Manuel Serrat habló con José Luis Rubio, de CAMBIO16.

Serrat quiere volver

    “Sí, quiero volver a España'', insiste el cantante. "Por nada del mundo aceptaría convertirme en un hombre desarraigado, separado de la realidad que le toca vivir al país, cada día."

    "No sé muy bien lo que es estar exiliado -dijo-. La sensación que tengo es otra cosa. Es la comprobación de que aquello que quiero y necesito no está a mi alrededor. Pero al mismo tiempo siento una gran serenidad: una tranquilidad mucho mayor que la que tenía antes, porque todas estas situaciones anormales hacen que las piezas se ajusten mucho mejor."

    Meses atrás, unas declaraciones de Serrar en el aeropuerto de Méjico (ver CAMBIO16, número 202) originaron un revuelo en la prensa española y la adopción de ciertas medidas -congelación de la venta de sus discos, prohibición absoluta de radiación de sus canciones, expulsión del sindicato del Espectáculo, apertura de un proceso (el número 1432/75) -además de la orden de apresamiento en cuanto el cantante pisara territorio español.

    "Aquellas declaraciones -recuerda Serrat- fueron reproducidas en España de manera bastante parcial. Había más cosas todavía. Fue una rueda de prensa en el aeropuerto de Méjico, que tuvo lugar el 29 de septiembre, aunque las noticias llegaron a España con más de diez días de retraso. En esas declaraciones, hechas a raíz del fusilamiento de los dos combatientes de ETA y de los tres militantes del FRAP, yo manifesté mi absoluto repudio a la pena de muerte, a la violencia establecida y oficial."

    "Mantengo absolutamente aquellas declaraciones -añade-, porque no son más que un reflejo de mi pensamiento. Yo siempre contesto cuando me preguntan." De todas maneras, si yo no hubiera hablado el día 29, lo habría hecho otro señor el día 30."

    Serrat asegura que en aquella ocasión conocía perfectamente el riesgo al que le exponían sus palabras. "Sabía que me enfrentaba abiertamente al Régimen -dice-, a pesar de que lo mío quiso ser interpretado por algunos como una actitud antipatriótica. Pienso que todo español sabe perfectamente a lo que se expone, y más estando en vigor esta ley antiterrorista, en la cual puede estar incluido cualquiera de nosotros por cualquier motivo.”

    Serrat es un hombre sin problemas económicos que, además, gana mu­cho dinero en sus actuaciones. Cuando el affaire mejicano, hubo quien imaginó una estratagema de Serrat para conseguir popularidad en Sudamérica, donde podría quedarse a vivir. "Eso es, en primer lugar, una falta de información muy grande -replica-. No es en Latinoamérica donde está el dinero. En este momento, los países del cono sur están pasando por una gran crisis económica."

    "Los que pensaron eso -sigue Serrat- deben ser los mismos que creyeron que mi ataque era un ataque a la bandera y a la patria. Pero mi repudio -y esto quiero dejarlo bien claro- era contra las ejecuciones, contra la violencia establecida, contra la falta de libertad y contra todo lo que en aquellos momentos se daba en mi país."

    Según Serrat, la muerte de Franco no ha provocado ningún cambio ostensible en el país. "Los presos siguen en las cárceles, la amnistía no ha aparecido por ninguna parte, entre otras cosas porque antes tienen que derogar las jurisdicciones especiales, la ley antiterrorista... Hay que modificar la constitución. Hay que modificar muchas cosas."

    El cantante catalán considera que las exigencias que hay que plantear en estos momentos en España son las que gran parte de la prensa ha querido expresar durante años y ahora está dispuesta a hacerlo de una forma imperiosa. "Son también las exigencias que plantea la gente en la calle. Ahora se habla más de huelgas, pero estas huelgas son consecuencia de las medidas del Gobierno. Yo no veo cuáles pueden ser los caminos de apertura de un Gobierno que, de entrada, prescinde ya de determinados partidos políticos, cosa que no entiendo muy bien. Es un Gobierno que, según sus declaraciones, pretende instaurar la democracia, pero congela los salarios para evitar la inflación y eso lo entiendo mucho menos."

    Recuerda Serrat los tópicos que tuvo que oír desde que era niño: "no hay que confundir libertad con libertinaje"; "vayamos sin prisas pero sin pausas"; "cada pueblo tiene el Gobierno que se merece". "En ese caso. -dice- ­nosotros no hemos tenido el Gobierno que nos merecíamos, porque las muestras de politización que está dando el pueblo español no se las han enseñado los cuarenta años de franquismo que hemos tenido encima."

    "En los dos meses que han pasado, desde la muerte del general Franco -continúa-, nuestro pueblo demostró que está lo suficientemente preparado para la democracia."

El tratado con USA

    Respecto al recién firmado Tratado de Amistad y Cooperación con los Estados Unidos, Serrat también tiene algo que decir: "A los Estados Unidos le ha venido muy bien todo este lío, controlado perfectamente, como ellos suelen hacer, a fin de prolongar su estancia entre nosotros. Ellos se han movido por detrás, manejando muy bien la situación, porque lo único que les interesa es el capital internacional".

    Joan Manuel Serrat piensa seguir grabando discos en catalán y en castellano. "Y naturalmente -dice-, pienso hacerlo en España. Creo que todos estaremos en casa muy pronto."


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