7 de Julio de 2002

Joan Manuel Serrat durante su intervención en el festival "Pirineos Classic" (Foto: Soledad Campo)

“Mi primera narración en directo en Canfranc ha sido como una falla”

El cantautor Joan Manuel Serrat se estrenó como narrador de cuentos musicales en el concierto inaugural del festival "Pirineos Classic" en Canfranc Estación.


SOLEDAD CAMPO
Canfranc


    Apareció rigurosamente vestido de negro, y se colocó las gafas para poder leer. Acompañado por un violinista, empezó relatando la historia de "El Toro Fernando", y terminó junto a una veintena de músicos poniendo su voz a "Pedro y el Lobo". Entre el público, una espectadora de lujo, Paola Dominguín.

— ¿Cómo se siente después de su primera experiencia como narrador?.

— Me lo he pasado muy bien, he tenido todas las posibilidades para pasármelo bien, he tenido unos compañeros magníficos, muy pendientes de lo que estaba ocurriendo, y ha habido una química muy bonita en el escenario, y un público extraordinariamente agradecido. Pocas cosas mejores puedes pedir.

— ¿Esta actuación ha supuesto un "descanso" en la preparación de su nuevo disco?.

— En absoluto. La preparación de este concierto ha sido realmente fuerte. Esto ha sido para mí como una falla, en el sentido de que en una falla se aglutinan muchos esfuerzos, trabajo, imaginación y entusiasmo, para quemarlo en una noche. Esto es lo que ha ocurrido con mi trabajo hoy en el escenario. Todo lo que yo he trabajado ha sido para pegarle fuego esta noche, cosa de la que estoy encantado. A veces las cosas, afortunadamente, se ven como algo aparentemente sencillo. Esta es mi obligación, que la gente piense que lo que he hecho es sumamente sencillo. Es señal de que lo he hecho, de algún modo, a su gusto y medida.

— ¿Tiene intención de profundizar en esta nueva faceta?.

— Éstas son cosas puntuales que hago. A mí me gusta picar y, de vez en cuando, ir probando cosillas. Ésta es una de ellas. Lo he hecho encantado por la gente, y también por el lugar donde me ha tocado. Ha sido realmente una experiencia estupenda, y me vuelvo contento a reemprender la grabación del disco.

— Su presencia supone un impulso importante para un festival que comienza...

— Yo me alegro si mi presencia puede servir para impulsar, por un lado, la música y, por otro, la comunión de la música con la Jacetania. Estoy encantado de haber podido servir un poco como reclamo.

— ¿Hace cuánto tiempo no visitaba Canfranc?.

— Hacía bastantes años que no venía. A Jaca aún me había acercado alguna vez, aunque de Villanúa no había pasado. Pero me ha alegrado estar por aquí, y comprobar que la carretera (risas) ha mejorado sensiblemente.

— Usted hizo la mili en Jaca...

— Yo no era soldado, estaba de oficial de complemento. Lo digo para que la gente sepa que vivía bastante mejor que los soldados. Estaba en la Escuela Militar de Montaña, y allí pasé cuatro meses. Yo pedí el destino de Jaca porque estaba trabajando en el Centro Pirenaico de Biología Experimental.

— En una entrevista declaraba usted que se alegraba de que Jaca hubiera perdido su carácter de "ciudad militar"...

— Las plazas militares son un anacronismo considerable, y lo que Jaca es en estos momentos es civilmente mucho más interesante. Yo siempre he pensado que los militares están para servir al pueblo, y me parece estupendo que un pueblo donde la Ciudadela y sus alrededores eran el peso de la población, se haya convertido en una ciudad abierta al futuro y creativa.

— Ahora regresa a los estudios. ¿Para cuándo próximo disco?.

— Si no me equivoco, que suelo hacerlo, la fecha prevista es a mediados de octubre. El disco se titula "Versos en la boca". Son doce canciones que he escrito yo y que personalmente me gustan mucho.


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